Bajo el Plan de Acción Climática del presidente Obama, un año de progreso en la EPA

Por Gina McCarthy
El cambio climático sobrecarga los riesgos a nuestra salud, a nuestra economía y a nuestra manera de vivir. De parte de nuestros hijos y generaciones futuras, tenemos una obligación moral de actuar. Por esa razón, en junio de 2013, el Presidente Obama desveló su Plan de Acción Climática para reducir la contaminación de carbono dañina que genera el cambio climático, construir una nación más resiliente para afrontar los impactos del cambio climático en la actualidad, y liderar al mundo en nuestra lucha climática global.
Como parte del plan del Presidente, él instó a la EPA a tomar acción. Y a lo largo del pasado año, respondimos a su llamado.
• En septiembre de 2013, propusimos estándares para limitar la contaminación de carbono proveniente de las nuevas centrales eléctricas que aún quedan por construir. Este pasado junio, propusimos normas de contaminación para las centrales eléctricas existentes al presentar un Plan de Energía Limpia. Ambas de nuestras propuestas fueron elaboradas a consecuencia de extensos esfuerzos de alcance público y consejos de los estados, las ciudades, la industria, y el público. Continuamos sosteniendo estas conversaciones cruciales sobre los estándares para las plantas existentes durante el periodo de comentarios de 120 días que concluye el 16 de octubre de 2014. Planeamos finalizar las normas para las plantas existentes en junio de 2015. El recortar la contaminación de carbono de las centrales eléctricas—y toda la contaminación que asociada que esta acarrea, significará miles de ataques de corazón menos, y decenas de miles menos de ataques de asma, especialmente para nuestros hijos.
• Sabemos que la contaminación de carbono no proviene solamente de las centrales eléctricas. Estamos basándonos en el progreso histórico alcanzado por los estándares de eficiencia de combustible al trabajar para hacer los camiones pesados de modelos subsiguientes al 2018 más eficientes también, fortaleciendo así la seguridad energética, fomentando la innovación y ahorrando dinero. La eficiencia de combustible significa que llenaremos el tanque con menos frecuencia, ahorraremos dinero en la gasolinera, mientras lograremos reducciones importantes en la contaminación de carbono. Una solución que beneficia a todos.
• La EPA no está haciendo las cosas por su cuenta. Hemos logrado tremendos avances en toda la administración bajo el liderazgo del Presidente. Hemos permitido una cantidad récord de proyectos de energía limpia en terrenos públicos, y hemos fortalecido las normas de eficiencia de enseres eléctricos que reducen la contaminación y recortan los costos para familias y negocios. De hecho, desde que el Presidente juramentó a su cargo, la energía eólica en este país se ha triplicado y la energía solar se ha multiplicado por diez.
• Al reconocer la necesidad para tener un enfoque “de todo incluido” para desarrollar la energía originada nacionalmente, en conjunto con la necesidad de tener pasos de sentido común para reducir la contaminación de carbono, el Presidente publicó una Estrategia para Reducir las Emisiones de Metano que delinea los pasos para medir y reducir las emisiones de este potente gas de efecto invernadero. En la EPA, hemos buscado la revisión de pares y del público y estamos revisando el insumo que hemos recibido hasta la fecha, con miras a identificar nuestros siguientes pasos este otoño. También anunciamos un plan de trabajo para el programa de consorcios denominado Natural Gas STAR GOLD (Programa de Gas Natural ESTRELLA DE ORO), que será lanzado oficialmente a finales del año. Básicamente, estamos añadiendo otro programa de reconocimiento a nuestro exitoso Programa de Gas Natural Estrella para alentar a compañías miembro a hacer todavía más para lograr mayores reducciones en la contaminación.
• El reducir la contaminación de gases de efecto invernadero es solo parte del panorama. Tenemos que desarrollar comunidades más resilientes para afrontar los impactos climáticos en la actualidad. Al mejorar los programas y las herramientas, como el calculador actualizado de aguas residuales de la EPA, ayudamos a los alcaldes y a los gobernadores a incorporar las consideraciones climáticas en la manera que construyen y dirigen sus ciudades a medida que bregan con los costos del alza en el nivel del mar, así como una mayor intensidad y frecuencia en el número de inundaciones, incendios y tormentas.
Al comprometernos a utilizar fuentes energéticas más limpias y a reducir el desperdicio de energía, estamos fomentando la inversión y liberando las fuerzas del mercado que crearán empleos en un sector energético moderno para el siglo XXI, mientras reduciremos la contaminación y los riesgos a la salud. Las ciudades y los estados liderarán el camino hacia la acción climática porque ellos saben que los beneficios económicos y medioambientales son demasiado grandes para dejar en la mesa. Por esa razón, las personas en Estados Unidos a nivel nacional apoyan abrumadoramente el tomar acción para limitar la contaminación de carbono y desarrollar y desplegar energía más limpia. Y una y otra vez, el Tribunal Supremo de EE.UU. ha reafirmado nuestra obligación bajo la Ley de Aire Limpio para proteger la salud pública mediante la acción climática de sentido común.
Hace un año, el Presidente Obama pronunció su discurso climático más importante a los estudiantes. Tenemos una obligación moral para asegurar que el mundo que le dejemos a generaciones futuras sea uno seguro, saludable y lleno de oportunidades. A pesar de que hemos tomado pasos importantes en la EPA, y en la administración durante el pasado año bajo el Plan de Acción Climática, tenemos mucho más por hacer. Por el bien de nuestras familias hoy y el futuro de nuestros hijos, tenemos que mantener el impulso actual hacia adelante.
Para ver el informe (en inglés) sobre el progreso realizado bajo el Plan de Acción Climática, visite: http://www.whitehouse.gov/sites/default/files/docs/cap_progress_report_update_062514_final.pdf

Acerca de la autora: Gina McCarthy es la administradora de la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA, por sus siglas en inglés).

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