La incognita del asma entre los hispanos

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Por Elias Rodríguez,

Fue un día brumoso y caliente cuando me senté en el salón de clases de mi escuela primaria en la ciudad de Nueva York. De pronto, la atención de todos se fijó en el sonido sibilante y las dificultades respiratorias de mi compañero de clase. Ángel era uno de los chicos más altos de nuestra clase, pero estaba claramente en apuros y la imagen de su dolor es memorable. Ahora entiendo que mi amigo estaba teniendo un ataque de asma. Afortunadamente, nuestra maestra sabía exactamente qué hacer y el inhalador que tenía dentro de su escritorio y listo.

Nuestra escuela pública se encontraba adyacente a una carretera principal conocida como el FDR Drive la cual serpentea por el lado este de Manhattan y cerca del puente de Williamsburg. La combinación de alta densidad de población, autos, camiones y la actividad industrial formaba una receta para pobre calidad del aire.

Ángel y muchos de mis vecinos compartíamos una ascendencia puertorriqueña. Al día de hoy, me quedo perplejo por la tasa desproporcionadamente alta de asma entre los latinos. Los hispanos tienen 30 por ciento más probables de ir al hospital por casusa del asma en comparación con los blancos no hispanos. Por razones que no se entienden completamente, los puertorriqueños tienen el doble de la tasa de asma en comparación con la población latina en general.

Sabemos que la incidencia del asma ha aumentado en la población general en los últimos dos decenios – ¿Pero qué explica estas disparidades alarmantes? ¿Serán las razones económicas? Los grupos en los estratos de menores ingresos demuestran efectos en la salud más adversos como resultado de la escasez de recursos y menor acceso a la atención médica de calidad. ¿Sera la explicación ligada a la localización? ¿Sera que la propensión de ciertos grupos para buscar empleo en los centros metropolitanos conlleva a una mayor incidencia en conglomerados geográficos? ¿Podrá la cultura ser una clave? El español fue el primer idioma de mis padres y hay vínculos entre la limitada competencia en el inglés y barreras a la atención de calidad médica. Nos encantaría escuchar vuestras teorías. Hallar la solución a este misterio médico y socioeconómico es imprescindible para todos nosotros ya que se estima que los gastos médicos asociados con el asma sobrepasan un asombroso $50 mil millones anualmente.

La explicación de estas tasas de asma entre los grupos demográficos es compleja y multidisciplinaria. La buena noticia es que tenemos el poder para tomar medidas preventivas. Mayo es el Mes de Concienciación sobre el Asma y es una gran oportunidad para recordarle a la gente que tener un Plan de Acción para el asma es uno de los consejos claves que la EPA ofrece a las personas que viven con el asma.

La EPA también anima a la gente a saber la calidad del aire local en Air Now. El sitio en la red utiliza un sistema de códigos con colores para mostrar si los contaminantes atmosféricos superan los estándares de calidad del aire e indica el impacto del aire en las diferentes poblaciones. Pruébalo en airnow.gov  Utilice los recursos. ¡Obtenga un plan y Adelante!

Sobre el autor: Elías sirve como portavoz de la EPA en la Región 2. Antes de unirse a la EPA, el nuyorican trabajó en Time Inc. para las revistas Time, Life, Fortune y People. Es un graduado de Hunter College, Baruch College y el Instituto Teológico de la Asamblea de Iglesias Cristianas en Nueva York.

 

Editor's Note: The views expressed here are intended to explain EPA policy. They do not change anyone's rights or obligations. You may share this post. However, please do not change the title or the content, or remove EPA’s identity as the author. If you do make substantive changes, please do not attribute the edited title or content to EPA or the author.

EPA's official web site is www.epa.gov. Some links on this page may redirect users from the EPA website to specific content on a non-EPA, third-party site. In doing so, EPA is directing you only to the specific content referenced at the time of publication, not to any other content that may appear on the same webpage or elsewhere on the third-party site, or be added at a later date.

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Una colaboración saludable para mejorar la salud infantil

Por Gina McCarthy y Dra. Elena Ríos

Cuando viajamos a ciudades y comunidades grandes y pequeñas, vemos de primera mano el vínculo directo entre un medio ambiente saludable y vidas saludables, especialmente, para los niños del país. Sin embargo mientras conmemoramos el Mes de la Hispanidad, vale la pena recordar que hay demasiados de nuestros niños, especialmente en comunidades minoritarias, que viven en medio ambientes malsanos que conducen a vidas no saludables.

Estudios científicos indican que los niños minoritarios que viven, aprenden y juegan en comunidades de bajos ingresos tienen mayores riesgos de tener problemas de salud ambiental como el asma, el envenenamiento por plomo, la exposición a plaguicidas, entre otros.

En el 2009, aproximadamente el 70 por ciento de los niños hispanos viven en áreas que no cumplen con las normas de calidad de aire, contribuyendo así a mayores incidencias de asma y otras enfermedades respiratorias. De hecho, los niños de origen puertorriqueño tienen entre los niveles más altos de incidencia de asma reportada en la actualidad en comparación con todos los demás grupos raciales y étnicos.  En los Estados Unidos, aproximadamente 1 de cada 10 niños de edad escolar tienen que batallar con el asma día a día y aquellos más afectados viven en comunidades de color de bajos ingresos.

Estas disparidades de salud representan mucho más que las visitas al hospital o más medicamentos. También significan más ausencias escolares, y una mayor incidencia de obesidad debido a menos ejercicios.

Es por eso que el mejorar la salud infantil y luchar por la justicia ambiental son críticos para la labor que realizamos. Y eso es por qué nos enorgullece el que la EPA y la Asociación Nacional Médica Hispana (NHMA, por sus siglas en inglés) han colaborado con socios federales, estatales y comunitarios para concientizar acerca de asuntos claves de salud ambiental, particularmente entre las poblaciones minoritarias más vulnerables.

Justo el año pasado, la EPA y la NHMA participaron activamente en el Grupo del Trabajo del Presidente Obama sobre los Riesgos a la Salud Ambiental y los Riesgos de Seguridad para los Niños que lanzó el Plan Coordinado de Acción Federal para reducir las disparidades raciales y étnicas del asma. Este plan ahora provee un marco para agencias federales con objetivos y resultados medibles para mejorar la salud ambiental de los niños de nuestra nación en consorcio con nuestros profesionales de cuidado de salud.

Otra manera clave en la cual combatir las disparidades de salud consiste en aumentar el acceso al cuidado de salud. La Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio ayudará a conectar al pueblo con seguros de salud asequibles de alta calidad mediante el nuevo Mercado de Seguros de Salud, una expansión de Medicaid, y protecciones al consumidor como el prohibir la discriminación en base a condiciones preexistentes, tales como la diabetes o el asma que afectan desproporcionadamente a las comunidades minoritarias.

Sin embargo, si vamos a abordar las disparidades de salud pública a gran escala con seriedad, especialmente para nuestros niños—tenemos que abordar con la misma seriedad la reducción de la contaminación de carbono y luchar en contra del cambio climático.

El cambio climático se trata de mucho más que el tiempo extremo. También se trata de la salud infantil. Tiene que ver con el aire limpio y saludable que respiramos. La contaminación de carbono que propulsa el cambio climático conlleva un tiempo más caliente—empeorando así los niveles de polen y smog y conduce a temporadas más largas de alergias y aumentos en el número de muertes relacionadas al calor especialmente entre los niños.

La urgencia de actuar sobre el cambio climático nunca ha sido más evidente que ahora. Es por eso que nos enorgullece poder seguir el liderazgo del Presidente Obama para unir a las comunidades para que podamos tomar pasos sencillos en el hogar y nuestros vecindarios para reducir el impacto adverso al clima cambiante y hacer lo que es correcto para nuestros niños.

A medida que viajamos por el país, vemos que el medio ambiente saludable significa niños saludables. Y a medida que conmemoramos el Mes de la Hispanidad, es nuestra promesa al pueblo estadounidense de seguir luchando por agua más limpia, aire más limpio y estándares de salud pública más firmes para todos nuestros niños y familias—independientemente de quienes sean, de donde provengan, y donde vivan.

Acerca de las autoras:

Gina McCarthy es la administradora de la Agencia de Protección Ambiental. La Dra. Elena Ríos es la presidenta y principal executiva de la Asociación Nacional Médica Hispana, (NHMA, por sus siglas en inglés) representa 45,000 médicos hispanos en los Estados Unidos. También sirve como la presidenta de la Fundación Nacional Médica Hispana de la NHMA afiliada con la Escuela Graduada de Servicio Público de Robert F. Wagner, de la Universidad de Nueva York, para dirigir actividades educativas y de investigación.

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Asma: Problema de salud pública para los hispanos

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Por Fedora Cagnoli Braverman

Ha llegado el mes de mayo, y con él, no sólo las flores que nos dejaron las lluvias de abril, sino también el Mes de Concienciación sobre el Asma.

Según MedlinePlus en español, el asma es una enfermedad de las vías respiratorias que causa episodios repetidos de respiración difícil, de tos y de sensación de compresión pectoral. Sin ser tan técnicos, el asma es una enfermedad que va de ser algo molesto a ser una condición extremadamente seria. Es bastante común. Si nosotros mismos no lo padecemos, seguramente conocemos a alguien que sufre de esta enfermedad. 

Pero ¿por qué el asma es un tema de importancia a nivel de salud pública? Existen varias razones. Entre ellas, es una enfermedad crónica, puede limitar la calidad de vida del que lo sufre, y, lamentablemente, se diagnostican cada vez más personas con esta dolencia.

Para los latinos, es un problema que requiere atención porque las estadísticas nos juegan en contra. Según la Oficina de las Minorías del HHS, los hispanos tenemos más probabilidades de tener que visitar un hospital por causa del asma que los no-hispanos. También es un gran problema para nuestros niños. Los niños hispanos tienen casi el doble de probabilidades de morir por asma que los niños no-hispanos.  Tal es la importancia de esta condición en lo que se refiere a salud pública que la Biblioteca Nacional de Medicina dedicó, en su revista   bilingüe (donde aparecen las estadísticas que mencionaba antes), unas cuantas páginas a este tema.

Como mamá de dos nenes, esto me llamó poderosamente la atención. ¿Puede ser que sólo la genética nos haga un grupo de tanto riesgo? Existen varias razones. Claramente hay un componente genético. Pero para los hispanos,  estas estadísticas revelan un problema de salud nacional que va más allá de la enfermedad. Esto tiene que ver con el acceso (o muchas veces, la falta de este) a información fiable de salud.

Pero gracias a años de investigaciones, hay cada vez más conocimiento acerca de la detección y manejo del asma. Según la EPA, se debería evitar los desencadenantes de la alergia, el humo del cigarrillo, la contaminación del aire, productos químicos, resfriados, etc. Esto es fundamental para que los síntomas no se desencadenen o empeoren.

Si tiene un hijo o hija pequeño que padece de asma, sepa reconocer los síntomas y hable con su doctor. Que no le pase como me pasó a mí, cuando mi hijo vino diciéndome que le dolía el corazón y que no podía respirar y fuimos volando a la sala de emergencias sólo para descubrir que se había atiborrado con galletitas de queso.

Sea inteligente: Conozca los síntomas, sepa cuándo recurrir a la sala de emergencias y sobre todo, deje las galletitas de queso fuera del alcance de los niños.

 

Acerca del autor: Fedora Cagnoli Braverman es responsable del desarrollo y mantenimiento de MedlinePlus y  MedlinePlus en español, el portal web de información de salud para el consumidor de la Biblioteca Nacional de Medicina del gobierno de los Estados Unidos.

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Cerrando la brecha del asma para los niños pobres y minoritarios

Los científicos de EPA y sus colaboradores están trabajando para comprender mejor por qué el asma afecta desproporcionadamente a los niños pobres y minoritarios.

Casi 26 millones de estadounidenses, incluyendo siete millones de niños, están afectados por el asma. Pero cuando se abren de golpe las puertas a la sala de emergencias debido a alguien que esté sufriendo de un ataque de asma, lo más probable es que el paciente sea un niño pobre y minoritario.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC en sus siglas en ingles), los niños minoritarios que viven en las condiciones socioeconómicamente más pobres están en el riesgo mayor. Por ejemplo, el 16% de los niños africanos-americanos padecieron de asma en 2010 en comparación con 8.2% de los niños blancos, y son dos veces más probable a estar hospitalizados como consecuencia de un ataque de asma y tienen cuatro veces más probabilidades de morir a causa del asma que los niños blancos. El índice de asma entre los niños quienes vivieron en la pobreza fue del 12.2% en 2010 en comparación con 8.2% entre los niños quienes vivieron en niveles socioeconómicos por encima del índice de pobreza.

“Alrededor de los Estados Unidos vemos que los niños y las familias pobres y de bajos ingresos tienen desproporcionadamente un riesgo mayor de padecer de asma y otras enfermedades respiratorias. La polución del aire y otros desafíos están teniendo efectos serios a la salud que agravan los desafíos económicos a través de las facturas medicas y las ausencias a la escuela y el trabajo,” dijo la administradora de EPA Lisa P. Jackson. “Como madre de un niño asmático, yo sé lo que significa para nuestros niños tener aire limpio y saludable para respirar.”

La administradora Jackson dijo estas palabras durante la inauguración del Plan Coordinado de Acción Federal para Reducir las Disparidades Raciales y Étnicas del Asma que es un plan de acción que representa cómo EPA y otras agencias federales pueden colaborar para reducir las disparidades asmáticas.  

Una parte importante de este esfuerzo consiste en el trabajo realizado por científicos de EPA y sus colaboradores explorando las causas y desencadenantes de asma incluyendo cómo los factores socioeconómicos contribuyen al asma infantil. La meta general consiste en iluminar los factores subyacentes del asma para apoyar el trabajo de estrategias de prevención e intervención.

¿Qué aumenta el riesgo en contraer el asma? Aunque una parte de la respuesta con certeza estriba en factores genéticos, ya que más de la mitad de todos los niños quienes padecen de asma también tienen familiares asmáticos, el medio ambiente también juega un papel clave. Los contaminantes del aire, alérgenos, moho, y otros agentes ambientales puede provocar reacciones asmáticas.

Los investigadores de EPA y sus colaboradores están dirigiendo los esfuerzos para desarrollar nuevos métodos científicos, modelos, y datos para evaluar cómo los desencadenantes aumentan el riesgo del asma y los ataques de asma. El impacto de esta investigación ya ha contribuido a los estándares reguladores actuales para dos de los principales contaminantes del aire que están regulados bajo los Estándares Nacionales de la Calidad del Aire Ambiental (NAAQS por sus siglas en ingles): ozono y material particulado (PM, por sus siglas en ingles). La investigación de EPA acerca del asma también ha figurado como parte de las evaluaciones de salud para las emisiones de diesel.

 

El próximo paso consiste en aprender los métodos para proteger mejor aquellos que están en mayor riesgo.

“Ahora estamos empezando a enfocarnos en el problema del asma que tiene que ver con las disparidades,” dijo Martha Carraway, MD, una investigadora de EPA. “Los niños con el asma mal controlado tienen más probabilidades de tener que recurrir a las salas de emergencia que aquellos niños con el asma controlado. Entonces para razones de salud pública tenemos que entender cómo los factores ambientales, incluyendo la contaminación del aire, afectan el control de asma en las poblaciones vulnerables.”

Para avanzar este trabajo, los investigadores de EPA y sus colaboradores se aprovecharon del incidente en el cual un relámpago cayó en el Refugio Nacional de Flora y Fauna de los Lagos Pocosin en Carolina del Norte en el 2008. El relámpago provocó que la turba cogiera fuego y que el incendio se extendiera unos 40,000 acres (16,000 hectáreas) despidiendo una espesa humareda.

En colaboración con los científicos del Centro de Medicina Ambiental, Asma y Biología Pulmonar de la Universidad de Carolina del Norte, un grupo de investigadores de EPA encabezado por David Diaz-Sanchez, PhD compararon las visitas a la sala de emergencia a causa de asma con los reportajes de la calidad del aire. Al mirar los resultados geográficamente, ellos descubrieron que los condados de bajos ingresos tuvieron mucho más visitas que los condados más prósperos aunque la calidad del aire y los niveles de exposición fueron iguales.. “Las investigaciones de EPA sugieren que los niños y otros viviendo en los condados de bajos ingresos podrían ser menos resistentes a la polución del aire, posiblemente a causa de los factores sociales como la nutrición insuficiente. Por ejemplo, si eres pobre y no está comiendo bien, puede ser que tu asma sea más grave,” dijo Nsedu Obot Witherspoon, MPH, Director Ejecutivo de la Red de Salud Medioambiental de Niños, una organización nacional y multidisciplinaria con la misión de proteger a los niños en desarrollo de los riesgos ambientales a la salud y promover un ambiente más saludable. “Por supuesto, también podrían haber otros factores involucrados, como si los niños toman los medicamentos correctamente y si tienen  acceso a buena asistencia médica.”

La investigación de EPA acerca de las disparidades de asma puede ayudar a dirigir los esfuerzos de intervención de maneras innovadoras y mejores a fin de reducir la exposición a los desencadenantes de asma y limitar los impactos de la enfermedad, ayudando así a cerrar la brecha para los niños pobres y minoritarios y mejorar la salud de los niños en todas partes.

Esta entrada en el blog es una traducción del reportaje publicado en la reciente edición de “Science Matters“.

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Mes de Concientización sobre el Asma:

Por Elías Rodríguez

Criándome en la ciudad de Nueva York, junto a un sin número de otros niños, me enfrenté a muchos de los impactos ambientales comunes en un centro urbano. La pobre calidad de aire, pocos espacios verdes, y la basura fueron algunas de las desventajas de la vida en la llamada Ciudad que Nunca Duerme. En la escuela primaria me parecía que siempre tenía un compañero de clase que llevaba un inhalador de asma. Mayo es el Mes de Concienciación sobre el Asma  y es importante que los padres y los niños aprendan más sobre esta enfermedad y sus desencadenantes. De esta manera usted podrá prevenir ataques de asma y mejorar la protección su salud y la de sus hijos.

La contaminación de los vehículos, instalaciones industriales y otras fuentes se combinan con el aire caliente y estancado para formar el ‘smog.’ Días con smog son particularmente difíciles para las personas con condiciones respiratorias como el asma así como para los niños y los ancianos. La exposición a elevados niveles de ozono puede causar problemas respiratorios graves, agravar el asma y otras enfermedades pre-existentes de pulmón, y hacer las personas más susceptibles a las infecciones respiratorias.

La EPA está animando a los estadounidenses a tomar acción contra el asma, aprendiendo más sobre la enfermedad y cómo afecta a sus familias y comunidades. Cerca de 26 millones de estadounidenses, incluyendo más de 7 millones de niños, se ven afectados por esta enfermedad respiratoria crónica, incluyendo personas de bajos ingresos y las poblaciones minoritarias tienen las tasas más altas de la enfermedad. El costo económico del asma, incluyendo los costos médicos directos de las estancias hospitalarias y los costos indirectos, tales como días perdidos de asistencia a la escuela o al trabajo resultan en la cantidad de aproximadamente $56 mil millones.

A través de la Ley de Aire Limpio, la EPA ha ayudado a prevenir millones de ataques de asma en todo el país y continúa trabajando junto con socios federales, estatales y locales para combatir este problema a nivel nacional. Sólo en el 2010, las normas de prevención de la contaminación en el marco de la Ley de Aire Limpio pudo conducir a reducciones en la materia de partículas finas y la contaminación por ozono que impidió más de 1.7 millones de casos de ataques de asma.

Como boricua y nativo de Nueva York me preocupa el alto nivel de asma, en particular entre los latinos. Aproximadamente 2 millones de hispanos en los EE.UU. tienen asma y el efecto en los puertorriqueños es desproporcionado: La incidencia de asma entre los puertorriqueños es 125% más elevada que entre las personas blancas no-hispanas y 80% mayor entre las personas negras no-hispanas.

En Nueva York, la tasa de hospitalización por asma  por cada 1,000 personas  (de edades de 0 a 14 años) es de 9.2 en el Bronx, en Brooklyn 4.1, en Manhattan 4.0, en Queens 3.9, en Staten Island 2.0 y en para la ciudad de Nueva York 5.0. En algunas aéreas en particular la tasa aumenta de manera dramática. Hunts Point-Mott Haven en el Bronx tiene una tasa de 11.5 y el este de Harlem en Manhattan tiene una tasa de 11.2.

Durante mi niñez recuerdo haber visto mi compañero de clase sufrir un ataque intenso de asma. Afortunadamente, la maestra sabía precisamente qué hacer y tenía su inhalador a mano. Tener un plan de acción para el asma es uno de los consejos que la EPA ofrece para las personas que sufren de asma. La gente puede aprender a controlar sus síntomas y mantener un estilo de vida activo.

La EPA recomienda que las personas sigan estos cinco pasos principales para prevenir ataques de asma:

• Llévelo afuera. Uno de los desencadenantes de ataques de asma más comunes en el hogar es el tabaquismo pasivo. Hasta que las personas no dejen de fumar, los fumadores deben fumar al aire libre, no en el hogar ni en el auto.

• Juegue a lo seguro. La contaminación de ozono y partículas puede ocasionar ataques de asma. Las personas deben vigilar el Índice de Calidad de Aire (AQI, por sus siglas en inglés) durante su informe meteorológico local. Cuando el ÁQI indique que los niveles son malsanos, debería limitar sus actividades al aire libre.

• Los ácaros de polvo también desencadenan ataques de asma. Para controlar los ácaros, debería cubrir el colchón y las almohadas con cobertores a prueba de alergenos. También debería lavar las sábanas y mantas semanalmente con agua caliente.

• Establezca su territorio. Las mascotas caseras pueden provocar el asma. Debería mantener las mascotas fuera de la habitación y no dejar que se suban a los muebles.

• Elimine el moho. El moho es otro desencadenante de asma. la clave para controlar el moho consiste en controlar la humedad. Las personas deberían lavar y secar las superficies duras para prevenir y remover el moho. También sustituya las baldosas de techo y alfombras que estén mohosas.

Con mayor conocimiento y vigilancia todos podremos respirar más tranquilamente.

Sobre el autor: Elías sirve como portavoz de la EPA en la Región 2. Antes de unirse a la EPA, el nuyorican trabajó en Time Inc. para las revistas Time, Life, Fortune y People. Es un graduado de Hunter College, Baruch College y el Instituto Teológico de la Asamblea de Iglesias Cristianas en Nueva York.

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