Trabajando juntos para implementar el Plan de Energía Limpia

Por Gina McCarthy
Este verano, la EPA publicó nuestro plan histórico, el Plan de Energía Limpia, uno de los pasos más grandes que Estados Unidos ha tomado para combatir el cambio climático y proteger las generaciones futuras. El Plan encamina a EE. UU. rumbo a unas reducciones significativas de contaminación de carbono proveniente de las centrales eléctricas, el contribuyente mayor del cambio climático en la nación.

Debido a que la contaminación de gases de efecto invernadero afecta la salud pública y el bienestar, la EPA está usando su autoridad bajo la Ley de Aire Limpio para regular las fuentes de estos contaminantes, incluyendo en el sector energético. En conjunto con muchas otras acciones que estamos tomando bajo el liderazgo del presidente Obama, el Plan de Energía Limpia se traducirá en mayores beneficios de salud y ahorros en costos para las familias en Estados Unidos.

El Plan de Energía Limpia está basado firmemente en la ciencia y el derecho. La ciencia demuestra claramente que el dióxido de carbono estimula el clima cambiante, lo que a su vez amenaza nuestra salud y el medio ambiente que nos sostiene a todos. El Plan es plenamente consistente con la Ley de Aire Limpio y depende de la alianza federal-estatal experimentada, que desde 1970, ha reducido la contaminación nociva del aire por 70 por ciento, mientras la economía de EE.UU. se ha triplicado.

Lo que hace que el Plan sea tan eficaz es el hecho de ser un reflejo de las voces de aquellos más cercanos a los asuntos apremiantes. El insumo extenso de los estados, representantes industriales, reguladores energéticos, grupos de salud y ambientalistas, y miembros individuales del público contribuyeron a que elaboráramos un plan que funcionara para todos. De hecho, consideramos más de 4.3 millones de comentarios recibidos en respuesta a nuestra propuesta inicial.

Y escuchamos.

Fue el insumo que recibimos de los servicios públicos de energía eléctrica que aseguraron que el plan reflejara cómo la electricidad se mueve alrededor de la red, para que así pudiéramos abrir las posibilidades. Fue el insumo por parte de los estados que aseguró que estableciéramos normas justas y consistentes en todo el país. Y fueron los comentarios de mucha gente los que nos dijeron que necesitábamos extender el plazo de tiempo para los recortes mandatorios de dos años hasta el 2022. Los estados y los servicios públicos nos dijeron que necesitábamos extender el plazo por más tiempo y escuchamos.

Como resultado de este esfuerzo de alcance público sin precedentes, el Plan es justo, flexible, asequible y diseñado para reflejar la tendencia de rápido crecimiento hacia una energía estadounidense más limpia.
Con normas más estrictas y alcanzables para las centrales eléctricas y metas personalizadas para los estados reducir la contaminación de carbono que genera el cambio climático, el Plan de Energía Limpia provee coherencia nacional, responsabilidad, y un campo de juego justo, el cual refleja la combinación energética de cada estado.

Sin embargo, nuestra participación ciudadana no ha cesado después de firmar la norma. Desde que se emitió el Plan de Energía Limpia en agosto, nos comunicamos con todos los 50 estados para garantizar que cada estado tuviera múltiples oportunidades para escucharnos y también hacer preguntas.
Hemos tenido decenas de reuniones individuales en persona y llamadas a los estados, tribus, comunidades, representantes industriales, y funcionarios electos. Y hemos realizado o participado en varias conferencias sobre el Plan en las cuales hubo amplia asistencia.

El personal de cada una de nuestras 10 oficinas regionales y nuestras oficinas centrales ha respondido a centenares de preguntas sobre la norma final, y continuamos recibiendo preguntas durante las reuniones, por nuestra página Web y en otros foros.
Hemos visto de primera mano que cuando las voces diversas participan en la conversación, la protección ambiental funciona. Por casi 45 años, nuestras interacciones y participación con los estados y partes interesadas han resultado en tremendo progreso para reducir la contaminación del aire y proteger la salud de personas en Estados Unidos, asimismo han producido beneficios tangibles para las comunidades, familias y niños.

Estamos comprometidos para ayudar a todos a entender mejor el Plan de Energía Limpia, y nos ha impresionado, pero ciertamente no nos ha sorprendido, el nivel notable de participación constructiva a todos los niveles. Las conversaciones se están efectuando en todo el país. Nos alienta ver muchos estados iniciar sus propios procesos de planificación porque esto significa que se están preparando para tomar acción.

Estamos muy interesados en ayudar a los estados a tener éxito. Confiamos en que el Plan de Energía Limpia provee a los estados las opciones, el tiempo y la flexibilidad para desarrollar los planes que cumplan con sus necesidades y metas singulares.

Esperamos continuar trabajando con los estados, el sector energético, y en conjunto con muchos otros grupos para seguir la ciencia, implementar la ley, y desarrollar un futuro saludable para nuestros hijos y nietos.

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