Español

La acción climática global en COP-21

Por la administradora de la EPA Gina McCarthy

El 8 de diciembre de 2015

Esta semana, estoy orgullosa de estar en Paris, donde Estados Unidos y otros países alrededor del mundo están trabajando hacia un ambicioso acuerdo climático global en la 21era Conferencia de las Partes, también conocida como COP-21.

Desde el primer día de asumir la presidencia, el presidente Obama ha reconocido que el cambio climático no es solo una preocupación medioambiental. Es un asunto apremiante de salud pública, nuestra economía y nuestra seguridad.

Y el Papa Francisco nos recordó este año que el tomar acción climática es no tan solo lo más prudente que hay que hacer, sino es nuestra responsabilidad moral por el bien de los más pobres y vulnerables del mundo, y también por el bien de nuestros hijos y nietos.

Y es por eso que estoy trabajando aquí en París—donde cientos de naciones del mundo se han reunido y están colaborando en el camino a seguir—y es algo tan importante. La comunidad global nunca ha estado tan cerca de llegar a un consenso sobre este asunto. Un acuerdo histórico está a nuestro alcance.

Hoy en el centro de EE.UU. del Depto. De Estado, hablé acerca del rol de la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. en este esfuerzo internacional, y cómo la EPA está cumpliendo la agenda climática del presidente Obama.

Durante los pasados 7 años, Estados Unidos ha tomado una serie de acciones ambiciosas para recortar la contaminación de carbono que genera el cambio climático, y demostrar que Estados Unidos está asumiendo nuestra responsabilidad para actuar. Asimismo, los pasos que hemos emprendido bajo el liderazgo del presidente Obama ayudarán a Estados Unidos a alcanzar nuestra meta nacional de reducir la contaminación de carbono 26-28 por ciento por debajo de los niveles del 2005 para el 2025.

Sea la iniciativa del Departamento de Agricultura denominada “Agricultura Climática Lista” (Climate Smart Agriculture) para recortar la contaminación de carbono por sobre 120 millones de toneladas métricas de C02 equivalente para el 2025, o varias decenas del proyectos de energía renovable a escala de servicios públicos que el Departamento del Interior ha permitido en terrenos públicos, o esfuerzos científicos de alta tecnología de la NASA para monitorear los cambios del sistema terrestre. La lista es larga.

Una piedra central de los esfuerzos de EE.UU. es el Plan de Energía Limpia de la EPA, nuestra norma histórica para reducir la contaminación de carbono del sector energético, la principal fuente en la economía de EE.UU. Nuestro plan coloca a Estados Unidos rumbo a recortar la contaminación de carbono 32 por ciento por debajo de los niveles del 2005 para el 2030. Y los recortes al esmog y el hollín que provienen de estas reducciones conducirán a beneficios de salud importantes para chicos y sus familias.

Y la EPA está tomando un sinnúmero de pasos adicionales para propulsar esos avances aún más. Estamos doblando la distancia que nuestros autos podrán circulan en un galón de gasolina para el 2025. Hemos tomado cuatro acciones separadas para limitar las emisiones de metano del sector petroleo y del gas. Estamos tomando acción sobre los hidrofluorocarbonos (los HFC) que perjudican el clima, al interior del país, e internacionalmente y mediante programas voluntarios con la industria. Fijamos estándares para vehículos de carga mediana y carga pesada y ahora estamos avanzando aún más con una propuesta que reducirá 1 millón de millones de toneladas de emisiones.

Confío en que estas acciones resistirán el paso del tiempo. ¿Por qué? Porque la EPA tiene un legado de 45 años de encontrar soluciones duraderas para difíciles problemas ambientales. Durante ese plazo, hemos reducido la contaminación del aire por 70 por ciento mientras nuestra economía se ha triplicado.

En EE.UU, ya hemos visto las recompensas de las innovaciones en energía limpia. Hoy, Estados Unidos usa 3 veces más de energía eólica, y 20 veces más energía solar que cuando el presidente Obama asumió la presidencia. Los empleos en la energía solar ya están creciendo más que en cualquier otro sector de nuestra economía—empleos bien remunerados que están fomentando oportunidades en las comunidades que más las necesitan. Nuestras acciones bajo el liderazgo del presidente Obama continúan esta trayectoria.

Y lo hemos visto repetidamente que el pueblo estadounidense está listo para tomar acción climática ahora. Hemos recibido el insumo de millones de personas a nuestra propuesta inicial sobre el Plan de Energía Limpia. Escuchamos el sentir de los estados, compañías de servicios públicos, organizaciones ambientales y comunidades a través de nuestro país. Lo que hemos oído es que la gente quiere dejar de hablar y quiere comenzar a tomar acción. Encuesta tras encuesta, una mayoría de estadounidenses dicen que quieren acción climática. Así sabemos que nuestras acciones perdurarán.

Sin embargo, también sabemos que nadie puede resolver este desafío por sí solo.

Es por eso que estoy tan alentada por los ambiciosos compromisos que estamos viendo por parte de las naciones alrededor del mundo. Rumbo a la COP-21, 180 países representando más del 90% de las emisiones de gases de efecto invernadero ya han sometido planes nacionales para reducir sus emisiones. Eso es enorme.

Aquí en París, nuestros esfuerzos colectivos finalmente se están alineando. Ahora es nuestro momento.

Por el bien de nuestros hijos y de nuestros nietos, es el momento de unirnos y hacer lo necesario para proteger nuestro hogar común.

 

 

Manténgase informado de los eventos actualizados del centro estadounidense aquí  y siga mi viaje vía Twitter en @GinaEPA .

Editor's Note: The opinions expressed herein are those of the author alone. EPA does not verify the accuracy or science of the contents of the blog, nor does EPA endorse the opinions or positions expressed. You may share this post. However, please do not change the title or the content. If you do make changes, please do not attribute the edited title or content to EPA or the author.

EPA's official web site is www.epa.gov. Some links on this page may redirect users from the EPA website to a non-EPA, third-party site. In doing so, EPA is directing you only to the specific content referenced at the time of publication, not to any other content that may appear on the same webpage or elsewhere on the third-party site, or be added at a later date.

EPA is providing this link for informational purposes only. EPA cannot attest to the accuracy of non-EPA information provided by any third-party sites or any other linked site. EPA does not endorse any non-government websites, companies, internet applications or any policies or information expressed therein.

45 años cumpliendo nuestra misión

Por Gina McCarthy
Apenas dos semanas después de que se estableció la EPA en 1970, nuestro primer administrador, Bill Ruckelshaus, emitió una declaración calificando el nacimiento de nuestra agencia como el comienzo de “la recuperación de la pureza del aire, del agua, y del medio ambiente viviente” de Estados Unidos.
Tan solo la semana pasada, casi exactamente 45 años más tarde, el presidente Obama galardonó a Ruckelshaus con la Medalla Presidencial de la Libertad por su labor infatigable para establecer nuestra agencia, proteger la salud pública, y combatir los retos globales como el cambio climático.
Al otorgar el galardón, el presidente Obama declaró, “Bill estableció un poderoso precedente de que la protección de nuestro medio ambiente es algo que todos debemos unirnos para realizar juntos como un país”.
Cada día, cuando voy a trabajar y camino por los pasillos de la EPA me siento orgullosa de que nuestra agencia continúa trabajando y desarrollando el legado de Bill.
Luego esta semana, me uniré a la delegación de Estados Unidos ante la Cumbre sobre el Cambio Climático de la ONU en París, donde nuestra agencia desempeñará un papel central en las negociaciones que podrían marcar un punto crítico histórico para proteger nuestro planeta para las generaciones venideras. Confío en que Estados Unidos podrá realizar la labor.
El bien merecido honor de Ruckelshaus es un recordatorio del progreso increíble que hemos realizado como agencia en tan solo cuatro décadas y media. Nos hemos convertido en un modelo de clase mundial de la protección ambiental conforme a la ley.
Hemos avanzado tanto juntos. Hace cincuenta años atrás, llenábamos los tanques de nuestros autos con gas tóxico a base de plomo; la gente fumaba en los aviones; y los residentes en ciudades como Los Angeles casi no podían verse al otro lado de la calle.
Hoy, la labor de la EPA ha cambiado todo eso y mucho más. Hemos reducido la contaminación del aire por 70 por ciento. Hemos eliminado la gasolina con plomo. Hemos removido el ácido de la lluvia. Hemos ayudado a disipar el aire del tabaquismo pasivo; y hemos limpiados las playas y vías acuáticas, y todo esto se ha logrado mientras nuestra economía se ha triplicado.
Durante todo ese tiempo, la EPA ha personificado el concepto del gobierno participativo. Hemos colaborado con los estados, comunidades, socios industriales, y el público. Hemos escuchado las necesidades de la gente que está directamente en las comunidades, y hemos trabajado de manera transparente, mano a mano con ciudadanos y sus familias para proteger su salud, sus comunidades, y su habilidad para ganarse una vida decente. Eso es algo del cual nos debemos sentir orgullosos.
A cada paso del camino, seguimos la ciencia y el derecho para abordar retos inmensamente difíciles. Y el trabajo continúa todos los días.
Le doy las gracias y felicito a todos los que han desempeño un rol en desarrollar el legado de la EPA.
Trabajemos juntos para cumplir nuestra misión por otros 45 años más.

Editor's Note: The opinions expressed herein are those of the author alone. EPA does not verify the accuracy or science of the contents of the blog, nor does EPA endorse the opinions or positions expressed. You may share this post. However, please do not change the title or the content. If you do make changes, please do not attribute the edited title or content to EPA or the author.

EPA's official web site is www.epa.gov. Some links on this page may redirect users from the EPA website to a non-EPA, third-party site. In doing so, EPA is directing you only to the specific content referenced at the time of publication, not to any other content that may appear on the same webpage or elsewhere on the third-party site, or be added at a later date.

EPA is providing this link for informational purposes only. EPA cannot attest to the accuracy of non-EPA information provided by any third-party sites or any other linked site. EPA does not endorse any non-government websites, companies, internet applications or any policies or information expressed therein.

Trabajando juntos para implementar el Plan de Energía Limpia

Por Gina McCarthy
Este verano, la EPA publicó nuestro plan histórico, el Plan de Energía Limpia, uno de los pasos más grandes que Estados Unidos ha tomado para combatir el cambio climático y proteger las generaciones futuras. El Plan encamina a EE. UU. rumbo a unas reducciones significativas de contaminación de carbono proveniente de las centrales eléctricas, el contribuyente mayor del cambio climático en la nación.

Debido a que la contaminación de gases de efecto invernadero afecta la salud pública y el bienestar, la EPA está usando su autoridad bajo la Ley de Aire Limpio para regular las fuentes de estos contaminantes, incluyendo en el sector energético. En conjunto con muchas otras acciones que estamos tomando bajo el liderazgo del presidente Obama, el Plan de Energía Limpia se traducirá en mayores beneficios de salud y ahorros en costos para las familias en Estados Unidos.

El Plan de Energía Limpia está basado firmemente en la ciencia y el derecho. La ciencia demuestra claramente que el dióxido de carbono estimula el clima cambiante, lo que a su vez amenaza nuestra salud y el medio ambiente que nos sostiene a todos. El Plan es plenamente consistente con la Ley de Aire Limpio y depende de la alianza federal-estatal experimentada, que desde 1970, ha reducido la contaminación nociva del aire por 70 por ciento, mientras la economía de EE.UU. se ha triplicado.

Lo que hace que el Plan sea tan eficaz es el hecho de ser un reflejo de las voces de aquellos más cercanos a los asuntos apremiantes. El insumo extenso de los estados, representantes industriales, reguladores energéticos, grupos de salud y ambientalistas, y miembros individuales del público contribuyeron a que elaboráramos un plan que funcionara para todos. De hecho, consideramos más de 4.3 millones de comentarios recibidos en respuesta a nuestra propuesta inicial.

Y escuchamos.

Fue el insumo que recibimos de los servicios públicos de energía eléctrica que aseguraron que el plan reflejara cómo la electricidad se mueve alrededor de la red, para que así pudiéramos abrir las posibilidades. Fue el insumo por parte de los estados que aseguró que estableciéramos normas justas y consistentes en todo el país. Y fueron los comentarios de mucha gente los que nos dijeron que necesitábamos extender el plazo de tiempo para los recortes mandatorios de dos años hasta el 2022. Los estados y los servicios públicos nos dijeron que necesitábamos extender el plazo por más tiempo y escuchamos.

Como resultado de este esfuerzo de alcance público sin precedentes, el Plan es justo, flexible, asequible y diseñado para reflejar la tendencia de rápido crecimiento hacia una energía estadounidense más limpia.
Con normas más estrictas y alcanzables para las centrales eléctricas y metas personalizadas para los estados reducir la contaminación de carbono que genera el cambio climático, el Plan de Energía Limpia provee coherencia nacional, responsabilidad, y un campo de juego justo, el cual refleja la combinación energética de cada estado.

Sin embargo, nuestra participación ciudadana no ha cesado después de firmar la norma. Desde que se emitió el Plan de Energía Limpia en agosto, nos comunicamos con todos los 50 estados para garantizar que cada estado tuviera múltiples oportunidades para escucharnos y también hacer preguntas.
Hemos tenido decenas de reuniones individuales en persona y llamadas a los estados, tribus, comunidades, representantes industriales, y funcionarios electos. Y hemos realizado o participado en varias conferencias sobre el Plan en las cuales hubo amplia asistencia.

El personal de cada una de nuestras 10 oficinas regionales y nuestras oficinas centrales ha respondido a centenares de preguntas sobre la norma final, y continuamos recibiendo preguntas durante las reuniones, por nuestra página Web y en otros foros.
Hemos visto de primera mano que cuando las voces diversas participan en la conversación, la protección ambiental funciona. Por casi 45 años, nuestras interacciones y participación con los estados y partes interesadas han resultado en tremendo progreso para reducir la contaminación del aire y proteger la salud de personas en Estados Unidos, asimismo han producido beneficios tangibles para las comunidades, familias y niños.

Estamos comprometidos para ayudar a todos a entender mejor el Plan de Energía Limpia, y nos ha impresionado, pero ciertamente no nos ha sorprendido, el nivel notable de participación constructiva a todos los niveles. Las conversaciones se están efectuando en todo el país. Nos alienta ver muchos estados iniciar sus propios procesos de planificación porque esto significa que se están preparando para tomar acción.

Estamos muy interesados en ayudar a los estados a tener éxito. Confiamos en que el Plan de Energía Limpia provee a los estados las opciones, el tiempo y la flexibilidad para desarrollar los planes que cumplan con sus necesidades y metas singulares.

Esperamos continuar trabajando con los estados, el sector energético, y en conjunto con muchos otros grupos para seguir la ciencia, implementar la ley, y desarrollar un futuro saludable para nuestros hijos y nietos.

Editor's Note: The opinions expressed herein are those of the author alone. EPA does not verify the accuracy or science of the contents of the blog, nor does EPA endorse the opinions or positions expressed. You may share this post. However, please do not change the title or the content. If you do make changes, please do not attribute the edited title or content to EPA or the author.

EPA's official web site is www.epa.gov. Some links on this page may redirect users from the EPA website to a non-EPA, third-party site. In doing so, EPA is directing you only to the specific content referenced at the time of publication, not to any other content that may appear on the same webpage or elsewhere on the third-party site, or be added at a later date.

EPA is providing this link for informational purposes only. EPA cannot attest to the accuracy of non-EPA information provided by any third-party sites or any other linked site. EPA does not endorse any non-government websites, companies, internet applications or any policies or information expressed therein.

Celebrando el ganador del Sammie, Jacob Moss

Por Gina McCarthy, administradora de la EPA
Estoy muy emocionada de anunciar que nuestro colega de la EPA Jacob Moss es el ganador de una de las prestigiosas Medallas de Servicio a EE.UU. Samuel J. Heyman, también conocido como los premios “Sammie”. Los Sammies son galardonados cada año a unos pocos empleados federales por sus logros impresionantes. Esto es una gran cosa, y mientras la EPA ha tenido nominaciones fantásticas en años recientes, Jacob es el primer ganador de la EPA en varios años.
Jacob realmente ejemplifica el espíritu de la Medalla para el Medio Ambiente y la Ciencia por su labor en liderar una iniciativa que busca eliminar la amenaza del humo tóxico de las estufas en el interior, una de las amenazas más mortales a los cuales se enfrentan miles de millones de personas en el mundo en desarrollo. Según la Organización Mundial de la Salud, la exposición al humo proveniente de los fuegos para cocinar es el cuarto riesgo de salud peor en el mundo en desarrollo, responsable de un estimado de 4.3 millones de muertes prematuras cada año.
En el 2010, Jacob fue la fuerza motriz detrás del desarrollo de la Alianza Global de Estufas (Cocinas) Limpias, un consorcio liderado por la Fundación de las Naciones Unidas con 10 agencias federales de Estados Unidos y más de 1,300 socios alrededor del globo. Desde entonces, él ha coordinado los esfuerzos del gobierno estadounidense bajo la Alianza, encabezando el desarrollo de un compromiso inicial por 5 años de $50 millones que, desde entonces, ha crecido a más de $114 millones. Bajo el liderazgo de Jacob, Estados Unidos anunció en noviembre pasado un apoyo adicional anticipado que llevaría esa inversión a unos $325 millones para el 2020.
En total, los socios en la Alianza se han comprometido a invertir más de $500 millones (más allá de las inversiones de EE.UU.) para alcanzar una meta de mejorar 500 millones de vidas en unos 100 millones de hogares para el 2020. Al alcanzar esta meta del 2020, la Alianza estima que su labor salvará 640,000 vidas, creará 2.1 millones de empleos, y compensará 1.6 mil millones de toneladas métricas de equivalente de CO2. Los socios de la Alianza van rumbo a cumplir su meta del 2020, y ya han alcanzado 28 millones de hogares con soluciones para cocinar de manera más limpia y eficiente.
El primer contacto que Jacob tuvo con los retos ambientales asociados con estas estufas fue cuando sirvió como voluntario de los Cuerpos de Paz en Togo, en Africa Occidental a fines de los años 1980. Él comenzó su trabajo con las estufas en la EPA en el 2002, cuando ayudó a lanzar un consorcio internacional para afrontar esta contaminación. Para el 2007, mediante el Consorcio de la EPA para el Aire Interior Limpio, los esfuerzos de las EPA han ayudado a cientos de miles de personas. En el 2010, se formó la Alianza Global.
El trabajo de Jacob es un ejemplo de muchos años de dedicación, ingenio, y tenacidad que nos ha inspirado y enorgullecido a todos. La labor galardonada por esta Medalla Sammie no tan solo sirve a este país, sino a países y gente alrededor del mundo. Su labor ha salvado vidas. Felicidades por tu logro, Jacob, y de parte de todos nosotros en la EPA, te agradecemos de todo corazón por todo lo que haces.

 
Acerca de Jacob
Jacob se crio en Houston, Texas. Cursó estudios universitarios en un colegio en Ithaca en el estado de Nueva York. Se unió a los Cuerpos de Paz en Togo, Africa Occidental. Jacob empezó a trabajar en la EPA como analista principal de política en el 1999. Vive en Washington, DC y disfruta pasando el tiempo con su hija, juega tenis, y le gusta viajar. Jacob tiene experiencia adicional en la Corporación GE Capital, Clean Water Action, el Cuerpo de Paz y la IBM. Tiene un bachillerato en física de ingeniería de la Universidad de Cornell y una maestría en política pública de la universidad de Princeton.

Editor's Note: The opinions expressed herein are those of the author alone. EPA does not verify the accuracy or science of the contents of the blog, nor does EPA endorse the opinions or positions expressed. You may share this post. However, please do not change the title or the content. If you do make changes, please do not attribute the edited title or content to EPA or the author.

EPA's official web site is www.epa.gov. Some links on this page may redirect users from the EPA website to a non-EPA, third-party site. In doing so, EPA is directing you only to the specific content referenced at the time of publication, not to any other content that may appear on the same webpage or elsewhere on the third-party site, or be added at a later date.

EPA is providing this link for informational purposes only. EPA cannot attest to the accuracy of non-EPA information provided by any third-party sites or any other linked site. EPA does not endorse any non-government websites, companies, internet applications or any policies or information expressed therein.

Los compromisos y logros de Frontera 2020: Reunión de Coordinadores Nacionales

Por Jane Nishida
La región fronteriza entre Estados Unidos y México es una de las más dinámicas del mundo. Hoy por hoy sobre 14 millones de personas residen a lo largo de la frontera. Aproximadamente el 90% de la población reside en ciudades, mientras la población restante se encuentra en pueblos pequeños y comunidades rurales. Más de 430,000 de las 14 millones de personas en la región fronteriza viven en 1700 colonias, vecindarios en ciudades mexicanas sin autonomía jurisdiccional ni representación. Hay 26 tribus nativo americanas reconocidas por el Gobierno Federal estadounidense, muchas de las cuales comparten extensos vínculos culturales y familiares con los pueblos indígenas en la región fronteriza de México.
A finales de septiembre, mi equipo y yo nos unimos al administrador de la Región 6 de la EPA,  Ron Curry, y al administrador de la Región 9, Jared Blumenfeld, para la reunión de Coordinadores Nacionales bajo el Programa Ambiental México-Estados Unidos: Frontera 2020 que se efectuó en El Paso, Texas. Esta fue la primera reunión de Coordinadores Nacionales del nuevo Programa Frontera 20202. Juntos, rexaminamos las metas, objetivos y operaciones del programa, mientras renovamos nuestro consorcio binacional.

Border 2020 National Coordinators at a meeting in El Paso, Texas.
Durante las sesiones de trabajo, discutimos estrategias para alcanzar las metas programáticas y maximizar los recursos a lo largo del plan de trabajo de dos años. Estas sesiones se enfocaron en las cinco metas del programa Frontera 2020—la reducción de la contaminación del aire, mejorar el acceso al agua limpia y segura, mejorar la capacidad conjunta para respuestas ambientales, materiales, y gestión de desperdicios, y la limpieza de lugares contaminados, y mejoras en el cumplimiento y la protección ambiental.
No tan solo fue una oportunidad excitante para aprender acerca de los proyectos importantes que se están desarrollando a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México, también estamos comprometidos para continuar fortaleciendo nuestra alianza y colaboración con los dies estados fronterizos, 26 tribus fronterizas estadounidenses y comunidades indígenas, gobiernos locales, la industria y el público para definir un nuevo curso de acción para hacer una diferencia visible en nuestras comunidades fronterizas.
La EPA y la Comisión de Salud Fronteriza (BHC, por sus siglas en inglés) es una de las alianzas excitantes, estamos trabajando juntos sobre asuntos importantes para mejorar el medio ambiente y la salud pública en la región de fronteriza entre Estados Unidos y México. Hemos establecido Unidades Especiales de Salud Pediátrica Ambiental (PEHSU, por sus siglas en inglés) a lo largo de la frontera para mejorar la salud infantil al mejorar los servicios educativos y consultivos para las comunidades. Nuestro nuevo acuerdo 2015-2016 ha identificado la salud pública y el liderazgo ambiental, la creación de capacidades institucionales para la salud ambiental, y el fortalecimiento de la resiliencia institucional y la rendición de cuentas como áreas prioritarias.
El año próximo es uno muy importante para el Programa Frontera 2020 porque comenzaremos la evaluación a medio plazo del Programa y planeamos desarrollar y publicar el Informe de Indicadores Fronterizos 2016. Estos hitos importantes podrían ayudar a asegurar que nuestra colaboración fronteriza se traduzca a beneficios ambientales para los habitantes de la región a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México.

Editor's Note: The opinions expressed herein are those of the author alone. EPA does not verify the accuracy or science of the contents of the blog, nor does EPA endorse the opinions or positions expressed. You may share this post. However, please do not change the title or the content. If you do make changes, please do not attribute the edited title or content to EPA or the author.

EPA's official web site is www.epa.gov. Some links on this page may redirect users from the EPA website to a non-EPA, third-party site. In doing so, EPA is directing you only to the specific content referenced at the time of publication, not to any other content that may appear on the same webpage or elsewhere on the third-party site, or be added at a later date.

EPA is providing this link for informational purposes only. EPA cannot attest to the accuracy of non-EPA information provided by any third-party sites or any other linked site. EPA does not endorse any non-government websites, companies, internet applications or any policies or information expressed therein.

Protegiendo a la gente que ayuda a alimentarnos

Por Gina McCarthy, administradora de la EPA, y Thomas Perez, secretario del Departamento del Trabajo de EE.UU.

Nosotros dependemos de los dos millones de trabajadores agrícolas de nuestra nación que ayudan a proveer las frutas y hortalizas que alimentan a nuestras familias cada día. Sin embargo, cada año, miles de trabajadores agrícolas se enferman o son lesionados por la exposición previsible a los plaguicidas, lo cual conduce a días de enfermedad, pérdida de ingresos, facturas médicas, y ausencias a la escuela.

Los trabajadores agrícolas merecen los mismos tipos de protecciones de los peligros en el lugar del trabajo que otros trabajadores en otras industrias han disfrutado por décadas.

Es por eso que hoy, la EPA anunció protecciones más estrictas para los trabajadores en granjas, en viveros, y en invernaderos.  El Estándar actualizado para la Protección del Trabajador Agrícola asegura que los trabajadores agrícolas conozcan sus derechos mediante la capacitación anual, las medidas de seguridad mejoradas y el acceso a información, así como la protección a los trabajadores de represalias por denunciar irregularidades.

Es sencillo: esta norma ayuda a asegurar que nuestros alimentos sean producidos de una manera que proteja la salud de los trabajadores, así como la salud de sus familias.

Es hora de levantar el estándar para nuestros trabajadores agrícolas en Estados Unidos. Vea cómo la norma de hace 20 años ha sido mejorada.

Worker Protection Standards comparison chart

La EPA ha trabajado duro para desarrollar la norma basándose en lo aprendido desde que el Estándar original para la Protección del Trabajador Agrícola fue anunciado hace 20 años. Desde los socios estatales y locales, a la comunidad de trabajadores agrícolas, a los agricultores, granjeros, y cultivadores—hemos aprendido lo que funciona para proteger a los trabajadores agrícolas de la exposición a pesticidas, o dónde tenemos que hacer más. Estamos confiados en que con las revisiones anunciadas hoy protegeremos nuestra sólida economía agrícola y las tradiciones de las familias agrícolas.

Editor's Note: The opinions expressed herein are those of the author alone. EPA does not verify the accuracy or science of the contents of the blog, nor does EPA endorse the opinions or positions expressed. You may share this post. However, please do not change the title or the content. If you do make changes, please do not attribute the edited title or content to EPA or the author.

EPA's official web site is www.epa.gov. Some links on this page may redirect users from the EPA website to a non-EPA, third-party site. In doing so, EPA is directing you only to the specific content referenced at the time of publication, not to any other content that may appear on the same webpage or elsewhere on the third-party site, or be added at a later date.

EPA is providing this link for informational purposes only. EPA cannot attest to the accuracy of non-EPA information provided by any third-party sites or any other linked site. EPA does not endorse any non-government websites, companies, internet applications or any policies or information expressed therein.

La visita del papa—renovando el llamado para tomar acción climática

Por Gina McCarthy
Esta semana, el papa Francisco realizó una visita histórica a Washington, DC, donde se reunió con el presidente Obama, pronunció un discurso ante el Congreso y encabezará una concentración para apoyar la acción moral a favor de la justicia climática.

Este verano, el papa publicó una encíclica histórica enfatizando nuestra obligación moral para tomar acción para afrontar el cambio climático—por el bien de nuestros hijos y las poblaciones vulnerables alrededor del mundo. Su visita a Washington esta semana es un recordatorio de que la necesidad de tomar acción es más apremiante que nunca para proteger nuestro “hogar común”.

En la EPA, no podríamos estar más de acuerdo. La justicia ambienta constituye el núcleo de todo lo que hacemos, incluyendo nuestra labor para abordar el cambio climático. El cambio climático es personal, afecta a cada persona en Estados Unidos. Además, las comunidades de bajos ingresos y minoritarias son especialmente vulnerables a los cambios relacionados al clima como las tormentas más intensas, inundaciones, incendios y sequías. Y como si eso no fuera poco, ellos son los menos capaces de reconstruirse después de un desastre.

Las personas de bajos ingresos y comunidades minoritarias en Estados Unidos son más propensas a vivir bajo la sombre de industrias contaminantes como las centrales eléctricas, y son más probables de estar expuestas a niveles más altos de contaminación. Y la contaminación de carbono que propulsa el cambio climático trae consigo otros contaminantes peligrosos como el hollín y aquellos que forman el esmog, que pueden resultar en enfermedades de los pulmones y del corazón.

Más de 10 millones de niños en Estados Unidos han sido diagnosticados con asma. Pero para los niños de origen africano y latino, así como para los niños de familias de bajos ingresos, ellos son más propensos a padecer asma y problemas respiratorios que los demás niños.

Claro está que el cambio climático no tan solo está sucediendo aquí en Estados Unidos. Los ciudadanos de otros países como Bangladesh, y las naciones en las islas del Pacífico están teniendo que retirarse del alza en el nivel del mar; partes de África se enfrentan a una sequía devastadora, la cual amenaza el suministro de alimentos; los pueblos indígenas del Ártico están presenciando cómo los niveles del hielo marino están retrocediendo de manera sin precedentes.

Todos tenemos papeles que desempeñar para tomar acción de parte de aquellos que están sufriendo el embate mayor de los efectos del cambio climático. Al trabajar juntos, podremos afrontar el reto. El mensaje de la reciente encíclica papal fue extremadamente clara.

“Los seres humanos, mientras son capaces de lo peor, también son capaces de superarse, y escoger nuevamente lo que es bueno, y optar por un nuevo comienzo”.

Me enorgullece poder decir que los Estados Unidos están respondiendo a este llamado.
El Plan de Energía Limpia de la EPA encamina nuestra nación hacia el recortar la contaminación de carbono del sector energético a 32 por ciento por debajo de los niveles del 2005 para el 2030—mientras mantenemos la energía fiable y asequible. A medida de que hablamos, los estados alrededor del país ya están trazando sus planes de implementación.

La comunidad de fe ha servido como una fuerza catalítica extraordinaria a favor de la acción climática y hemos visto un apoyo increíble y un progreso en el sector privado también. Los negocios de todos los tamaños, están enrollándose las mangas para trabajar y reducir sus huellas de carbono, planificar para el cambio climático futuro, y promover soluciones innovadoras de energía limpia. También nos sentimos alentados por los pasos que nuestros socios alrededor del mundo están tomando, incluyendo las economías grandes y pequeñas, así como los emisores más grandes del mundo.

El impulso colectivo me da confianza de que se alcanzará un acuerdo climático global en París luego este año. Y me da esperanza de poder responder al llamado moral del papa: para proteger los menos afortunados y salvaguardar un planeta precioso y abundante, lleno de oportunidades para nuestros hijos y las generaciones venideras.

En la actualidad, el asunto está bajo investigación. Por ende, no podemos conceder una entrevista sobre el tema en estos momentos.

Editor's Note: The opinions expressed herein are those of the author alone. EPA does not verify the accuracy or science of the contents of the blog, nor does EPA endorse the opinions or positions expressed. You may share this post. However, please do not change the title or the content. If you do make changes, please do not attribute the edited title or content to EPA or the author.

EPA's official web site is www.epa.gov. Some links on this page may redirect users from the EPA website to a non-EPA, third-party site. In doing so, EPA is directing you only to the specific content referenced at the time of publication, not to any other content that may appear on the same webpage or elsewhere on the third-party site, or be added at a later date.

EPA is providing this link for informational purposes only. EPA cannot attest to the accuracy of non-EPA information provided by any third-party sites or any other linked site. EPA does not endorse any non-government websites, companies, internet applications or any policies or information expressed therein.

Seis cosas que cada estadounidense debe saber acerca del Plan de Energía Limpia

Por la administradora de la EPA Gina McCarthy

Hoy, el Presidente Obama develó el Plan de Energía Limpia de la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA, por sus siglas en inglés)–un paso histórico para recortar la contaminación de carbono que propulsa el cambio climático. He aquí seis cosas claves que cada estadounidense debería saber:

1. RECORTA LA CONTAMINACION DE CARBONO QUE GENERA EL CAMBIO CLIMÁTICO.

La contaminación climática de las centrales eléctricas es el principal propulsor del cambio climático de nuestra nación—y amenaza lo más importante—la salud de nuestros chicos, la seguridad de nuestros vecindarios y la habilidad de las personas en Estados Unidos a ganarse la vida. El Plan de Energía Limpia fija metas de sentido común, que se pueden alcanzar conforme a las metas estatales para reducir la contaminación de carbono de las centrales eléctricas a través del país. Basándose en los esfuerzos demostrados a nivel local y estatal, el Plan encamina nuestra nación para recortar la contaminación de carbono del sector energético por 32 por ciento por debajo de los niveles del 2005 para el 2030, y lo logrará mientras mantiene la energía fiable y asequible.

2. PROTEGE LA SALUD DE LAS FAMILIAS.

La transición hacia la energía limpia está sucediendo más rápidamente que lo esperado—y eso es algo bueno. Eso significa que la contaminación de carbono y del aire ya está disminuyendo, y mejorando la salud pública cada año. El Plan de Energía Limpia acelerará este impulso, y nos coloca en un ritmo para reducir esta peligrosa contaminación a niveles históricamente bajos. Nuestra transición hacia la energía más limpia protegerá mejor a los estadounidenses de otros tipos de contaminación dañina, también. Para el 2030, veremos reducciones importantes de contaminantes que pueden crear el peligroso hollín y smog, lo que se traducirá a beneficios significativos de salud para el pueblo estadounidense. En el 2030, evitaremos hasta 3,600 muertes prematuras menos; 90,000 ataques de asma menos en niños; 1,700 admisiones menos a los hospitales; y evitará 300,000 ausencias escolares y laborales. El Plan de Energía Limpia es un paso histórico hacia adelante para ofrecer a nuestros hijos y nietos el futuro más limpio y más seguro que se merecen.

3. LE DA LAS RIENDAS A LOS ESTADOS.

El Plan de EnergÍa Limpia fija normas uniformes de contaminación de carbono para centrales eléctricas en el país—pero fija metas estatales individuales basadas en la combinación de recursos energéticos estatales vigentes y donde existan oportunidades para reducir la contaminación. Los estados entonces formularán planes individuales para cumplir sus metas en maneras que hagan sentido en sus comunidades, negocios y servicios públicos. Los estados podrán operar sus plantas más eficientes con mayor frecuencia, cambiar a combustibles más limpios, usar más energía renovable, y sacar partido al intercambio de emisiones y opciones de eficiencia energética.

Debido a que los estados lo solicitaron, la EPA también está proponiendo una norma modelo que los estados pueden adoptar inmediatamente—una que es costo-efectiva, garantiza que ellos cumplan con los requisitos de la EPA y permitirá a las centrales eléctricas a usar el intercambio estatal inmediatamente. Sin embargo, los estados no tienen que usar nuestro plan—ellos pueden recortar la contaminación de carbono de la manera que haga más sentido para ellos.

Las tasas nacionales uniformes en el Plan de Energia Limpia son razonables y alcanzables, porque ninguna de las centrales las tiene que cumplir solas o todas a la vez. Por el contrario, ellas las pueden cumplir como parte de la red eléctrica o a lo largo del tiempo. En fin, el Plan de Energía Limpia le da las riendas a los estados.
4. HA SIDO ELABORADO CON EL INSUMO DE MILLONES DE ESTADOUNIDENSES.

El Plan de Energia Limpia refleja un insumo sin precedentes del pueblo estadounidense, incluyendo 4.3 millones de comentarios sobre el plan borrador e insumo de centenares de reuniones con estados, servicios públicos, comunidades y otros. Cuando la gente planteaba preguntas sobre la equidad y justicia, nosotros escuchamos. Por eso la EPA está fijando normas uniformes para asegurarse que plantas similares sean tratadas de la misma manera a través del país.

Cuando los estados y servicios públicos expresaron su preocupación sobre la rapidez con la cual los estados tendrían que reducir las emisiones bajo el Plan borrador, nosotros escuchamos. Por eso el Plan de Energía Limpia extiende el plazo para las reducciones obligatorias de las emisiones que comenzarían en dos años, hasta el 2022, por lo tanto los servicios públicos tendrán tiempo para hacer las mejoras e inversiones que necesiten.

Para alentar a los estados a permanecer a la delantera y no retrasarse en la planificación de inversiones o aplazar el inicio de los programas que necesitan tiempo para dar resultados, estamos creando un Programa de Incentivos de Energía Limpia para ayudar a los estados en la transición a la energía limpia más rápidamente.

Este es un programa voluntario de equiparación de fondos en el cual los estados pueden usar para fomentar inversiones tempranas en proyectos de energía eólica y solar, así como proyectos de eficiencia energética en comunidades de bajos ingresos. Gracias al valioso insumo que recibimos del público, la norma final es aún más justa y más flexible mientras recorta la contaminación aún más.
5. NOS AHORRARÁ MILES DE MILLONES DE DÓLARES CADA AÑO.

Con el Plan de Energía Limpia, Estados Unidos está liderando con su ejemplo—al demostrarle al mundo que la acción climática es una oportunidad económica increíble. Para el 2030, los beneficios netos a la salud pública y aquellos relacionados al clima del Plan de Energia Limpia son estimados por un valor de $45 mil millones cada año. Y a propósito, se proyecta que la factura promedio de electricidad en Estados Unidos bajara por 7% en el 2030. Obtendremos ahorros al recortar el desperdicio de energía y mejorar la eficiencia energética en general—pasos que hacen sentido para nuestra salud, nuestro futuro y nuestras billeteras.

6. COLOCA A E.E.U.U. EN UNA POSICIÓN PARA LIDERAR EN ACCIÓN CLIMÁTICA.

Hoy, los Estados Unidos están generando tres veces más de energía eólica y 20 veces más de energía solar que cuando el Presidente Obama juramentó. Y la industria de la energía solar está añadiendo empleos a un ritmo 10 veces mayor que el resto de la economía. Por primera vez en las próximas tres décadas, importaremos menos petroleo extranjero y produciremos nacionalmente y usaremos menos en general.

La transición hacia la energía limpia en nuestro país está sucediendo más rápidamente que se había anticipado—aun cuando propusimos esta norma el año pasado. La tendencia de aceleración hacia la energía limpia y el creciente exito en los esfuerzos de eficiencia energética significna que las emisiones de carbono ya están bajando, y el ritmo se acelerará. El Plan de Energía Limpia asegurará y acelerará estas tendencias y nos impulsará hacia un futuro de energía más limpia.

El cambio climático es un problema global que exige una solución global. Con el Plan de Energía Limpia, colocaremos a EE.UU. en una posición para liderar. Desde que el Plan fue propuesto el año pasado, Estados Unidos, China y Brazil, tres de las economías más grandes del mundo—han anunciado sus compromisos para reducir significativamente la contaminación de carbono. Estamos confiados en que otras naciones vendrán a la mesa listos para alcanzar un acuerdo climático internacional en Paris luego este año.

 

Editor's Note: The opinions expressed herein are those of the author alone. EPA does not verify the accuracy or science of the contents of the blog, nor does EPA endorse the opinions or positions expressed. You may share this post. However, please do not change the title or the content. If you do make changes, please do not attribute the edited title or content to EPA or the author.

EPA's official web site is www.epa.gov. Some links on this page may redirect users from the EPA website to a non-EPA, third-party site. In doing so, EPA is directing you only to the specific content referenced at the time of publication, not to any other content that may appear on the same webpage or elsewhere on the third-party site, or be added at a later date.

EPA is providing this link for informational purposes only. EPA cannot attest to the accuracy of non-EPA information provided by any third-party sites or any other linked site. EPA does not endorse any non-government websites, companies, internet applications or any policies or information expressed therein.

Reunión de la CCA es una victoria para la salud pública en Norteamérica

Por Gina McCarthy
Administradora de la EPA

 

Administradora Gina McCarthy en la clausura de la sesión ordinaria del órgano rector de la CCA en Boston.

Administradora Gina McCarthy en la clausura de la sesión ordinaria del órgano rector de la CCA en Boston.

La semana pasada, tuve el placer de servir de anfitriona para la ministra del Medio Ambiente de Canadá y el subsecretario del Medio Ambiente de México en la vigésimo segunda ordinaria del Consejo de la Comisión de Cooperación Ambiental (CCA) en mi ciudad natal de Boston.

La CCA es una organización creada por los Estados Unidos, Canadá y México para abordar las preocupaciones ambientales en Norteamérica—porque la contaminación no lleva pasaporte. Como presidenta, representé al Gobierno de EE.UU. en el Consejo y tomé la delantera para discutir nuestro futuro como vecinos y aliados en la protección de la salud pública y el medio ambiente.

Los impactos del cambio climático, tales como más sequías extremas, un mayor número de inundaciones, incendios forestales y tormentas, amenazan las comunidades vulnerables en Norteamérica y más allá. Y a lo largo del camino aquellos que tienen menos son los que más sufren. Es por eso que nuestras tres naciones están comprometidas a trabajar juntas para abordar los retos climáticos. Y estamos esperando poder continuar nuestra cooperación en París a medida que trabajamos para lograr una acción internacional concreta sobre el clima.

En la sesión este año, el Consejo endosó un nuevo marco quinquenal que nos ayudará abordar juntos los retos medioambientales a los cuales nos enfrentamos. Nos enfocaremos en el cambio climático: desde la adaptación a la mitigación; desde la energía verde al crecimiento verde; de las comunidades sostenibles a los ecosistemas saludables. El plan presenta nuestras prioridades compartidas para maximizar los esfuerzos de cada uno por abordar los retos ambientales.

Mirando hacia el futuro, discutimos la posibilidad de usar la CCA como un medio para abordar los impactos climáticos sobre otros importantes retos ambientales como la cantidad y la calidad del agua, la energía renovable, la eficiencia energética y los océanos.

Administradora Gina McCarthy con Leona Aglukkaq, ministra del Medio Ambiente de Canadá, y Rodolfo Lacy Tamayo, secretario del Medio Ambiente y Recursos Naturales de México, en la 22nda sesión anual del Consejo de la Comisión de Cooperación Ambiental de Norteamérica

Administradora Gina McCarthy con Leona Aglukkaq, ministra del Medio Ambiente de Canadá, y Rodolfo Lacy Tamayo, secretario del Medio Ambiente y Recursos Naturales de México, en la 22nda sesión anual del Consejo de la Comisión de Cooperación Ambiental de Norteamérica

 

Durante nuestras conversaciones, el programa de EPA denominado “Aguas Libres de Basura” capturó la atención de los demás ministros en el Consejo. Mediante los esfuerzos comunitarios de alcance público y educación, la EPA está trabajando para reducir la cantidad de basura que llega a nuestros lagos, arroyos y océanos. Discutimos maneras en las cuales podremos ampliar y desarrollar aún más nuestros logros y expandirlos a otras ciudades en Norteamérica.

El Consejo también reafirmó el Plan Operativo de la CCA para el 2015-2016, que está enfocado en producir resultados tangibles y medibles. El plan propone 16 nuevos proyectos que reunirán a nuestros expertos en labores relacionadas a la reducción de las emisiones de transporte marítimo para proteger nuestra salud de la contaminación del aire, y el fortalecimiento de protecciones para las mariposas monarcas y otros polinizadores.

Nombramos un grupo de expertos en conocimientos ecológicos tradicionales de Canadá, México y Estados Unidos. En conjunto con las ciencias, los conocimientos tradicionales nos ayudan a entender nuestro medio ambiente, ayudándonos así a mejor protegerlo. Los peritos trabajarán con el Comité Consultivo Público Conjunto (CCPC) de la CCA para asesorar al Consejo sobre maneras para aplicar los conocimientos ecológicos tradicionales a las operaciones y recomendaciones de políticas de la CCA.

También anunciamos el tercer ciclo de subvenciones de la Alianza de América del Norte para la Acción Comunitaria (NAPECA, por sus siglas en inglés), un programa que apoya los proyectos prácticos en comunidades de bajos ingresos, marginadas e indígenas a través de América del Norte. Esta programa apoya las actividades comunitarias relacionadas al clima y fomenta la transición hacia una economía baja en carbono.

Al finalizar la reunión, México asumió la presidencia para el siguiente año. Es un honor trabajar con nuestros vecinos para abordar los retos ambientales directamente y asegurarnos de que Norteamérica lidere la acción climática global. Cuando lo hacemos, protegemos la salud de nuestros ciudadanos, nuestra economía y nuestra manera de vida. Infórmese aquí.

Editor's Note: The opinions expressed herein are those of the author alone. EPA does not verify the accuracy or science of the contents of the blog, nor does EPA endorse the opinions or positions expressed. You may share this post. However, please do not change the title or the content. If you do make changes, please do not attribute the edited title or content to EPA or the author.

EPA's official web site is www.epa.gov. Some links on this page may redirect users from the EPA website to a non-EPA, third-party site. In doing so, EPA is directing you only to the specific content referenced at the time of publication, not to any other content that may appear on the same webpage or elsewhere on the third-party site, or be added at a later date.

EPA is providing this link for informational purposes only. EPA cannot attest to the accuracy of non-EPA information provided by any third-party sites or any other linked site. EPA does not endorse any non-government websites, companies, internet applications or any policies or information expressed therein.

El llamado del Papa Francisco en favor de la acción climática

Por la administradora de la EPA, Gina McCarthy, y el embajador de EE.UU. ante la Santa Sede, Kenneth Hackett
El mes pasado, el Papa Francisco publicó su segunda encíclica como pontífice, instando a todo el mundo a proteger nuestros recursos naturales y a tomar acción para afrontar el cambio climático. Dejó en claro nuestra obligación de prevenir los impactos del clima que amenazan la creación de Dios, especialmente para aquellos más vulnerables.

Como servidores públicos quienes laboran tanto en el ámbito de la política interna como en el de la diplomacia, entendemos la necesidad apremiante de tomar acción global. Los impactos climáticos como las sequías extremas, inundaciones, incendios olas de calor y tormentas amenazan a la gente en cada país—y los que tienen menos sufren más. No importa cuáles sean sus creencias o sus puntos de vista políticos, tenemos la obligación de tomar acción sobre el cambio climático para proteger nuestra salud, nuestro planeta y a los seres humanos.

Con anterioridad este año, en una serie de reuniones en el Vaticano sobre la encíclica con asesores papales clave, el cardenal Turkson habló sobre nuestra obligación moral de tomar acción climática no tan solo por los datos científicos contundentes, sino también por su experiencia personal en Ghana. Las reuniones terminaron con un sentido de urgencia, así como un sentimiento de oportunidad y esperanza también.

El primer ministro de Tuvalu, una nación isleña en el Pacífico, habló en una conferencia en el Vaticano la semana pasada y apeló al mundo que prestara atención a la amenaza existencial real al cual se enfrentan—que su país podría ser destruido si el alza de los mares y las tormentas más intensas continúan como consecuencia del cambio climático.

Por estas razones, el gobierno de EE.UU., a través de la EPA, está tomando pasos para cumplir con nuestra obligación moral. Luego este verano, la agencia finalizará una norma para limitar la contaminación de carbono que genera el cambio climático de la fuente principal en nuestra nación—las centrales eléctricas.

La contaminación de carbono viene acompañada del smog y el hollín que pueden ocasionar problemas de salud. Cuando limitemos la contaminación de carbono de las centrales eléctricas, los estadounidenses evitarán centenares de miles de ataques de asma y miles de ataques del corazón en el 2030.

Un reciente informe de la EPA encontró que si tomamos acción global ahora, tan solo Estados Unidos podrá evitar hasta 69,000 muertes prematuras para el año 2100 por la calidad de aire deficiente y el calor extremo. Continuaremos asociándonos con organizaciones católicas y de base de fe en EE.UU., como la Conferencia Estadounidense de Obispos Católicos, y el Convenio Católico por el Clima, para comunicar el mensaje sobre la importancia de tomar acción para combatir el cambio climático.

El Presidente Obama y la EPA comparten la preocupación del Papa por la justicia ambiental—nuestra crisis climática es una crisis humana. Cuando limitamos la contaminación tóxica, mejoramos la salud de la gente, fomentamos la innovación, y creamos empleos. Le debemos a las comunidades vulnerables, a nuestros hijos, y a las futuras generaciones el asegurarnos que nuestro planeta permanezca como un hogar vibrante y hermoso.

El liderazgo de EE.UU. es un paso crucial, peo el cambio climático es un problema global que demanda una solución global.

Es por eso que Estados Unidos ha emitido anuncios internacionales conjuntos—el año pasado con China y más recientemente con Brazil—afirmando nuestro compromiso a favor de una acción más fuerte, incluyendo el recortar la contaminación de carbono más rápidamente que en el pasado, y detener la deforestación. Como tres de las economías más grandes del mundo se han unido, estamos confiados de que otras naciones se unan a nuestro compromiso—y que el mundo finalmente alcanzará un acuerdo climático a escala mundial luego este año en París.

El Papa Francisco está basándose audazmente en la fundación moral establecida por los Papas Benedicto XVI y Juan Pablo II, y se está uniendo a un coro de voces de líderes de fe alrededor del globo que están haciendo un llamado a favor de la acción climática—no tan solo porque protege nuestra salud, nuestra economía y nuestro estilo de vida—sino porque es la acción debida que hay que tomar. Esperamos darle la bienvenida al Santo Padre a Estados Unidos en septiembre para continuar a discutir estos y otros asuntos que nos afectan a todos.

Editor's Note: The opinions expressed herein are those of the author alone. EPA does not verify the accuracy or science of the contents of the blog, nor does EPA endorse the opinions or positions expressed. You may share this post. However, please do not change the title or the content. If you do make changes, please do not attribute the edited title or content to EPA or the author.

EPA's official web site is www.epa.gov. Some links on this page may redirect users from the EPA website to a non-EPA, third-party site. In doing so, EPA is directing you only to the specific content referenced at the time of publication, not to any other content that may appear on the same webpage or elsewhere on the third-party site, or be added at a later date.

EPA is providing this link for informational purposes only. EPA cannot attest to the accuracy of non-EPA information provided by any third-party sites or any other linked site. EPA does not endorse any non-government websites, companies, internet applications or any policies or information expressed therein.