Un día histórico en nuestra lucha en contra del cambio climático

Por la administradora de la EPA Gina McCarthy

 

El proteger el aire que respiramos y frenar los efectos del cambio climático son una parte central de la misión de la EPA. Y hoy, estoy orgullosa de decir, que nosotros, en conjunto con casi todos los países de la Tierra, hemos tomado un paso histórico para desempeñar esa misión al reducir el uso de los hidrofluorocarbonos dañinos, o los HFC.

 

Los países, incluyendo a Estados Unidos, han usado por largo tiempo los HFC para cumplir con sus necesidades de refrigeración y aire acondicionado. Estos gases de efecto invernadero pueden tener impactos de calentamiento de cientos a miles de veces más potentes que el dióxido de carbono. En esencia, estos HCF enfrían nuestros hogares y nuestra comida, pero elevan la temperatura de nuestro planeta.

 

Y a lo largo de los próximos años, se espera que el uso de los HFC no habrá tan solo de crecer—sino habría de multiplicarse. Estas emisiones están aumentando de 10 al 15 por ciento en base anual a escala global. Es por eso, que esta semana en Ruanda, los líderes mundiales tomaron un enorme paso hacia acordar una disminución global de estos gases dañinos.

 

Como cabeza de la delegación de EE.UU. a la Reunión de las Partes del Protocolo de Montreal, me reuní con líderes de alrededor del mundo quienes comparten un compromiso de proteger el planeta y reducir estos gases dañinos. Juntos, en conjunto con el secretario de Estado, John Kerry, acordamos tomar acción para lograr esta labor. Y eso es exactamente lo que hicimos.

 

El Protocolo de Montreal, un acuerdo medioambiental global exitoso, ya está encaminando al mundo hacia la recuperación de la capa de ozono de la Tierra para mediados del siglo. Y esta semana, 197 países acordaron una enmienda ambiciosa que ayudará a proteger el clima de la Tierra al reducir significativamente el consumo y la producción de los HFC..

 

Al tomar acción ahora, evitaremos hasta todo un medio grado centígrado de calentamiento para fines de siglo.  Esto es gran cosa, porque nuestros científicos dicen muy claramente que tenemos que evitar que la temperatura de nuestro planeta suba más de 2 grados por encima de nuestra temperatura normal. Y el anuncio de hoy nos acerca más a evitar ese “punto de no retornar”.

 

También acordamos dedicar más recursos a encontrar y utilizar alternativas más seguras y más favorables al clima. Y nos fundamentamos en los logros significativos que ya hemos alcanzado para protegernos y a nuestros hijos de los efectos dañinos del cambio climático.

 

En la EPA, estamos haciendo de nuestra parte para reducir los HFC aquí en casa.

 

Justo hace dos semanas, finalizamos dos normas que reducirán el uso y las emisiones de los HFC. El primero—bajo nuestro programa de Política sobre Nuevas Alternativas Significativas (SNAP, por sus siglas en inglés) añade nuevas alternativas a la lista de sustitutos aceptables a los HFC. También fijamos las fechas límites para cesar completamente el uso de los HFC en ciertas aplicaciones donde ha alternativas más seguras disponibles. La segunda norma fortalece nuestras prácticas vigentes de gestión de refrigerantes y las amplían para incluir los HFC.

 

Esta semana ha sido realmente histórica. Nuestro compromiso global para proteger nuestro planeta nos ha llevado a este momento. Es un tiempo muy excitante para todos los que hemos trabajado arduamente para llegar aquí. Y mientras hemos visto éxitos significativos bajo el liderazgo del presidente Obama en afrontar el cambio climático, este día será recordado como uno de los más importantes. Estoy orgullosa de representar a Estados Unidos esta semana. Y no tengo duda alguna de que el liderazgo de EE.UU. es esencial para alcanzar este acuerdo.

 

Sí, habrá retos por delante. Sin embargo, la semana pasada nos recuerda que en luz de la ciencia clara, cuando estamos impulsados por un consorcio fuerte entre países desarrollados y en desarrollo que trabajan juntos, podemos lograr grandes avances para proteger el planeta singular que tenemos.

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