salud infantil

Las mamás son importantes en nuestra lucha en contra del cambio climático

Por Gina McCarthy, Lisa Hoyos, Harriet Shugarman, Kuae Mattox, y Dominque Browning

Nuestros hijos lo son todo para nosotras. Como madres, cuando decimos que debemos cumplir con nuestra obligación moral de dejar para la siguiente generación un mundo que sea seguro y saludable, lo decimos de todo corazón. Para nosotras las mamás, se trata de algo personal. Son nuestros hijos y nuestros nietos los que están sufriendo en la actualidad los efectos de la contaminación. Son nuestros hijos y nuestros nietos los que integran las generaciones futuras que cada uno de nosotros está obligado a proteger. Este marzo conmemoramos el Mes de la Historia de la Mujer; un momento para reconocer la fortaleza inquebrantable de las madres que trabajan juntas para organizarse, expresar su sentir, y defender la salud de sus hijos.

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La EPA desempeña un papel crucial en la protección de nuestros niños de la contaminación al mantener nuestro aire limpio y nuestra agua limpia y segura, y al tomar pasos históricos para luchar en contra del cambio climático. Y resulta que los esfuerzos para combatir el cambio climático también sirven para proteger la salud pública. La contaminación de carbono que fomenta el cambio climático viene acompañada de muchos otros contaminantes peligrosos que ocasionan el smog y el hollín. Cuando tenemos 1 en cada 10 niños en los Estados Unidos en la actualidad ya están bregando con el asma, y la incidencia en las comunidades de color es aún más elevada, todos tenemos que hacer lo máximo posible para reducir la exposición nociva.

Es por eso que el esfuerzo de la EPA en establecer por primera vez en la historia los límites sobre nuestra principal fuente de contaminación, las centrales eléctricas, es tan importante. La EPA está orgullosa de trabajar con madres como nosotras en todo el país, que se han comprometido a tomar acción en nombre de la salud de nuestros hijos y la salud de las generaciones venideras.
Es con mucho placer que destacamos las palabras de nosotras, las madres, que eligimos llevar la carga de la lucha en contra de la contaminación y el cambio climático para que nuestros hijos no tengan que llevar una carga de salud más onerosa si no tomamos acción hoy:

  • Lisa Hoyos de Climate Parents: “Las familias latinas y comunidades de color más ampliamente, están desproporcionalmente impactadas por la contaminación de las centrales eléctricas y abogamos firmemente a favor de la energía limpia. El Plan de Energía Limpia nos ayudará a ampliar la energía segura para el medio ambiente y sana para nuestro hijos en todos los cincuenta estados”.
  • Harriet Shugarman de Climate Mama: “Ha llegado nuevamente el momento para que nosotros nos levantemos y nos expresemos y exijamos acción sobre lo que claramente es un asunto definitivo y el reto mayor al cual nos enfrentamos, el cambio climático. El abordar el cambio climático tiene que ser el punto focal de todo lo que decimos y todo lo que hacemos”.
  • Kuae Mattox de Mocha Moms: “Como mujeres de color, sabemos que nuestros hijos y nuestras familias están desproporcionalmente afectados por el cambio climático y serán los más perjudicados Muchas de nuestras comunidades sufren los efectos devastadores de vivir cerca de las centrales eléctricas a base de carbón…El derecho a tener aire limpio es tan fundamental como cualquier otro derecho, y muchas de nosotras no cesaremos en nuestro empeño hasta que no logremos mejores avances.
  • Dominique Browning de Moms Clean Air Force: “Sea que estemos luchando por asuntos de justicia, poder, derechos civiles, pobreza o educación, las mujeres hemos sido fuerzas motrices…Por eso, las mujeres estamos aunando nuestros esfuerzos, sacando partido a nuestro poder, nuestra sabiduría, y nuestra compasión, y sí, a nuestro amor, para luchar en contra del cambio climático que está poniendo en peligro el futuro mismo de la civilización humana”.

 

Eleanor Roosevelt dijo una vez que “una mujer es como una bolsa de té, no puedes determinar cuán fuerte es hasta que no la coloques en agua caliente”. El cambio climático nos pone a todos en aguas calientes. Todos lo vemos. Muchas de nuestras familias lo sienten. Gracias a mujeres y madres listas y fuertes trabajando juntas, podemos confiar en que tenemos todo lo necesario para hacer algo al respecto.

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Tomando acción climática: Las enfermeras atienden a los pacientes en sus comunidades

Por Gina McCarthy y Katie Huffling

Los trabajadores de cuidado de salud se esfuerzan día a día para ofrecer el mejor cuido a sus pacientes. Sin embargo, hay muchas personas en EE.UU. que todavía están expuestas a la contaminación del aire que puede conducir a enfermedades como el asma. La contaminación de carbono de las centrales eléctricas viene con una combinación de otros contaminantes peligrosos como partículas de materia, óxidos de nitrógeno, y dióxido de azufre, todos los cuales ponen en riesgo la salud de nuestras familias. Las temperaturas más elevadas producidas por el cambio climático conducen a más smog, más casos de asma, y temporadas más largas de alergias—y las personas de la tercera edad, los niños y los enfermos son los más vulnerables.

Es por eso que las practicantes de salud, como las enfermeras de la Alianza de Enfermeras de Medio Ambientes Saludables (ANHE, por sus siglas en inglés) desempeñan un papel muy importante en manejar los riesgos ambientales que impactan la salud humana. La EPA participó en una orientación auspiciada por la ANHE y habló con enfermeras sobre oportunidades para servir como mentores mediante la Red Comunitaria sobre el Asma y la campaña educativa de EPA de Los Respira Fácil —un gran recurso para enfermeras pediátricas y aquellas que trabajan en las escuelas

Enfermera de ANHE aconseja a familia sobre el asma y la calidad del aire insalubre

Enfermera de ANHE aconseja a familia sobre el asma y la calidad del aire insalubre

La ANHE es una de las muchas organizaciones de enfermería que se encuentra en las trincheras y están viendo de primera mano los impactos del cambio climático. Ellas ven cómo las temperaturas extremas están ocasionando padecimientos como la insolación y la hipotermia y también cómo ocasionan alzas en las facturas de servicios públicos. Ven cómo se extiende el alcance de los mosquitos, pulgas y garrapatas que transmiten enfermedades como el Lyme, el dengue, y el virus del Nilo Occidental. También están viendo tormentas, inundaciones y fuegos forestales más frecuentes que ponen en riesgo las vidas de las familias.

Es por eso que el Plan de Acción Climática del Presidente da instrucciones a la EPA para tomar pasos sencillos de sentido común para limitar la contaminación de carbono nociva que genera el cambio climático de una de nuestras principales fuentes—las centrales eléctricas.

Nuestra nación ya ha limitado contaminantes como el mercurio, el azufre, y el arsénico, pero en la actualidad no hay límites para la contaminación de carbono. El Plan de Energía Limpia reducirá la contaminación de carbono por 30% para el 2030 y reducirá el smog y el hollín también producidos por estas centrales. En solo el primer año de entrar en vigor las normas, evitaremos hasta 100,000 casos de ataques de asma y 2,100 ataques cardíacos y esos números continuarán subiendo a partir de ahí.

Las enfermeras saben que el padecimiento más fácil de curar es aquel que nunca se desarrolla—y como profesionales de salud a quien confiamos, las 3 millones de enfermeras en este país pueden tener un gran impacto en sus pacientes y comunidades. Ellas saben que al abordar el cambio climático ahora, protegeremos la salud de los estadounidenses hoy y la salud por generaciones futuras.

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Nadando de manera segura este verano

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Por Jennie Saxe

 

Como muchos de ustedes, parte de mis planes para este fin de semana largo incluirán un viaje a la piscina local para nadar, refrescarme y divertirme. Sin embargo, la seguridad es importante también. Todo el mundo conoce las normas de protección estándar para las piscinas: el no correr, el no usar vasos de cristal cerca de la piscina y el no zambullirse en las áreas llanas. Su piscina local también toma medidas para su seguridad: el tener salvavidas capacitados, darle buen mantenimiento al equipo; y hacer las pruebas de agua necesarias.
Además de prestar atención a su piel mientras disfruta del sol, usted y su familia también tienen otros roles importantes que desempeñar para asegurarse de que todos naden de manera segura. La EPA y los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) tienen algunos recursos valiosos en inglés y español para tener un verano sano y saludable en la piscina.
Una de las cosas más importantes que debe recordar cuando nade es no tragar el agua. A pesar de que el agua está clorada, algunos microorganismos son más resistentes al cloro que otros. Por lo tanto, existe aún una posibilidad de enfermarse si bebe el agua aun cuando los niveles de cloro han sido mantenidos adecuadamente. Es especialmente importante para los niños pequeños que son más propensos a beber agua de la piscina accidentalmente cuando están chapaleando. Para ayudar a minimizar el riesgo de enfermedades en actividades acuáticas recreativas, nunca nade mientras esté enfermo y asegúrese de que los nadadores más pequeños tengan pañales adecuados para nadar, como se requiere en la mayoría de las piscinas y verifíquelos frecuentemente. Los CDC también tienen recursos específicos para los estados sobre las enfermedades en aguas de recreo e información sobre la natación saludable.
Si usted tiene su propia piscina, sea cauteloso al añadir sustancias químicas, como cloro y alguicidas, al tratar el agua de la piscina. Estas sustancias químicas son muy concentradas y tienen que ser manejadas de manera adecuada. El drenar el agua clorinada en un cuerpo de agua local puede ser nocivo a los organismos acuáticos. Cuando sea el momento de drenar el agua de su piscina, debe hacerlo responsablemente en conformidad con las leyes locales aplicables. Consulte su agencia ambiental estatal si tiene alguna pregunta sobre los requisitos en su área.

Trabajando juntos, todos podemos tener un verano seguro y divertido en la piscina.

 
Acerca del autor: Dr. Jennie Saxe se integró a la EPA en el 2003 y en la actualidad se desempeña como analista de política de agua en la División de Protección de Agua en la Región 3 de la EPA en Filadelfia. Cuando no está en la oficina, Jennie disfruta de nadar y ocuparse de su huerto.

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¡Mujeres embarazadas, padres y todos deberían leer esto!

Por Jessica Orquina

 

Nunca había pensado mucho acerca del mercurio en el pescado. Me gustan los mariscos y quizás había escuchado algo acerca de algunas preocupaciones de salud, pero nunca le había prestado mucha atención. Sin embargo, cuando estaba embarazada empecé a leer toda la información que podía encontrar acerca de la salud y nutrición para mujeres embarazadas, incluyendo sobre el mercurio en el pescado.

Aprendí que el comer pescado alto en niveles de mercurio puede hacerle daño al bebé por nacer o al sistema nervioso de los niños pequeños. También aprendí acerca de qué peces tienen niveles más elevados o más bajos de mercurio para así poder enfocar mi régimen alimenticio en aquellos pescados que son más seguros para comer.

El otoño pasado, mi hijo nació y ahora estoy de regreso al trabajo. Me interesó aprender que la EPA ha estado trabajando con la FDA para recomendar nuevos consejos sobre el Pescado: Lo que las mujeres embarazadas y padres deben saber. Comparta sus ideas con nosotros y ajuste el regimen alimenticio de su familia conforme a la nueva información. Mientras el consumo de mercurio es de especial preocupación para las mujeres embarazadas y los niños pequeños, puede afectar la salud de todos.

Entonces, tome un breve momento de su tiempo y lea este documento. Yo lo hice.

Acerca de la autora: Jessica Orquina trabaja en la Oficina de Asuntos Externos y Educación Ambiental como la principal encargada de los medios sociales para la agencia. Antes de unirse a la EPA, sirvió como piloto militar y de aerolíneas comerciales. Ella vive, trabaja y escribe en Washington, DC.

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Las madres toman acción en favor del clima

Por Gina McCarthy

Participé recientemente en la charla Twitter de Madres por un Aire Limpio (#CleanAirMoms Twitter chat) con Moms Clean Air Force, un gran grupo de madres que se están asegurando de mantener nuestro medio ambiente seguro y saludable para todos nuestros hijos.

Como madre, estaba muy emocionada por el entusiasmo de la charla y la energía que la gente demostró, por la red y otros medios luego de la charla, para hacer una diferencia en sus comunidades. Algunas madres me preguntaron el por qué el Presidente Obama se interesa tanto por el cambio climático.

Es una pregunta fácil de contestar. Cuando el Presidente reveló su Plan de Acción para Afrontar el Cambio Climático en junio pasado a jóvenes en la Universidad de Georgetown, él subrayó que no hablaba como nuestro presidente, sino como un padre. Como las personas que cuidamos a nuestros niños, tenemos la responsabilidad primordial de asegurarnos de que el mundo a su alrededor sea seguro y saludable. El Presidente cree en eso y yo también.

Otras madres hicieron preguntas acerca del vínculo entre el cambio climático y la salud infantil.

Está claro que la contaminación de carbono conduce a condiciones del tiempo más calurosas, las cuales conllevan a aumentos en los niveles del smog, los que a su vez conducen a tasas más elevadas de incidencias de asma y temporadas de alergias más largas. Si su hijo no necesita un inhalador, considérese como un padre afortunado, porque uno de cada diez niños en los Estados Unidos padece asma y vive con esta enfermedad todos los días, la cual se agrava cuando hay contaminación de carbono en nuestros cielos.

Es por eso que estamos colaborando para asegurarnos de implementar pasos de sentido común para asegurarnos de reducir la contaminación de carbono—como el que proviene de nuestros vehículos y las plantas de energía eléctrica—para proteger la salud de nuestros niños  y el medio ambiente que nos rodea.

Y muchas de las madres querían saber cómo podían participar en estos esfuerzos y comunicar su sentir. El hablar con otras compañeras madres es un buen comienzo para difundir el mensaje. La voz de los padres, especialmente de nosotras las madres, es un recurso crítico. No hay nadie más creíble para hablar acerca de nuestras obligaciones como padres responsables.

Mis tres hijos, Daniel, Maggie y Julie, me recuerdan todos los días acerca del por qué realizo mi labor. Ellos me dan el valor de actuar de la misma manera que lo hacen los hijos de madres a través de América.

Gracias a todas las madres de #MadresAireLimpio (#CleanAirMoms) por una excelente charla. Espero impacientemente por recibir noticias de ustedes nuevamente.

Acerca de la autora: Gina McCarthy es la administradora de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos.

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Una colaboración saludable para mejorar la salud infantil

Por Gina McCarthy y Dra. Elena Ríos

Cuando viajamos a ciudades y comunidades grandes y pequeñas, vemos de primera mano el vínculo directo entre un medio ambiente saludable y vidas saludables, especialmente, para los niños del país. Sin embargo mientras conmemoramos el Mes de la Hispanidad, vale la pena recordar que hay demasiados de nuestros niños, especialmente en comunidades minoritarias, que viven en medio ambientes malsanos que conducen a vidas no saludables.

Estudios científicos indican que los niños minoritarios que viven, aprenden y juegan en comunidades de bajos ingresos tienen mayores riesgos de tener problemas de salud ambiental como el asma, el envenenamiento por plomo, la exposición a plaguicidas, entre otros.

En el 2009, aproximadamente el 70 por ciento de los niños hispanos viven en áreas que no cumplen con las normas de calidad de aire, contribuyendo así a mayores incidencias de asma y otras enfermedades respiratorias. De hecho, los niños de origen puertorriqueño tienen entre los niveles más altos de incidencia de asma reportada en la actualidad en comparación con todos los demás grupos raciales y étnicos.  En los Estados Unidos, aproximadamente 1 de cada 10 niños de edad escolar tienen que batallar con el asma día a día y aquellos más afectados viven en comunidades de color de bajos ingresos.

Estas disparidades de salud representan mucho más que las visitas al hospital o más medicamentos. También significan más ausencias escolares, y una mayor incidencia de obesidad debido a menos ejercicios.

Es por eso que el mejorar la salud infantil y luchar por la justicia ambiental son críticos para la labor que realizamos. Y eso es por qué nos enorgullece el que la EPA y la Asociación Nacional Médica Hispana (NHMA, por sus siglas en inglés) han colaborado con socios federales, estatales y comunitarios para concientizar acerca de asuntos claves de salud ambiental, particularmente entre las poblaciones minoritarias más vulnerables.

Justo el año pasado, la EPA y la NHMA participaron activamente en el Grupo del Trabajo del Presidente Obama sobre los Riesgos a la Salud Ambiental y los Riesgos de Seguridad para los Niños que lanzó el Plan Coordinado de Acción Federal para reducir las disparidades raciales y étnicas del asma. Este plan ahora provee un marco para agencias federales con objetivos y resultados medibles para mejorar la salud ambiental de los niños de nuestra nación en consorcio con nuestros profesionales de cuidado de salud.

Otra manera clave en la cual combatir las disparidades de salud consiste en aumentar el acceso al cuidado de salud. La Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio ayudará a conectar al pueblo con seguros de salud asequibles de alta calidad mediante el nuevo Mercado de Seguros de Salud, una expansión de Medicaid, y protecciones al consumidor como el prohibir la discriminación en base a condiciones preexistentes, tales como la diabetes o el asma que afectan desproporcionadamente a las comunidades minoritarias.

Sin embargo, si vamos a abordar las disparidades de salud pública a gran escala con seriedad, especialmente para nuestros niños—tenemos que abordar con la misma seriedad la reducción de la contaminación de carbono y luchar en contra del cambio climático.

El cambio climático se trata de mucho más que el tiempo extremo. También se trata de la salud infantil. Tiene que ver con el aire limpio y saludable que respiramos. La contaminación de carbono que propulsa el cambio climático conlleva un tiempo más caliente—empeorando así los niveles de polen y smog y conduce a temporadas más largas de alergias y aumentos en el número de muertes relacionadas al calor especialmente entre los niños.

La urgencia de actuar sobre el cambio climático nunca ha sido más evidente que ahora. Es por eso que nos enorgullece poder seguir el liderazgo del Presidente Obama para unir a las comunidades para que podamos tomar pasos sencillos en el hogar y nuestros vecindarios para reducir el impacto adverso al clima cambiante y hacer lo que es correcto para nuestros niños.

A medida que viajamos por el país, vemos que el medio ambiente saludable significa niños saludables. Y a medida que conmemoramos el Mes de la Hispanidad, es nuestra promesa al pueblo estadounidense de seguir luchando por agua más limpia, aire más limpio y estándares de salud pública más firmes para todos nuestros niños y familias—independientemente de quienes sean, de donde provengan, y donde vivan.

Acerca de las autoras:

Gina McCarthy es la administradora de la Agencia de Protección Ambiental. La Dra. Elena Ríos es la presidenta y principal executiva de la Asociación Nacional Médica Hispana, (NHMA, por sus siglas en inglés) representa 45,000 médicos hispanos en los Estados Unidos. También sirve como la presidenta de la Fundación Nacional Médica Hispana de la NHMA afiliada con la Escuela Graduada de Servicio Público de Robert F. Wagner, de la Universidad de Nueva York, para dirigir actividades educativas y de investigación.

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Protegiendo a nuestros hijos del envenenamiento por plomo

Por Lina Younes

El otro día, mi esposo y yo nos reunimos con un contratista potencial para discutir algunos proyectos de reparación en el hogar. Durante nuestra conversación, él preguntó si nuestra casa fue construida antes del 1978.  Mientras le dije con mucha satisfacción que ese no era el caso, sabía exactamente por qué el hizo la pregunta: La regla para la Renovación, Reparación y Pintura de la EPA  requiere a los contratistas a seguir prácticas laborales seguras para el manejo de plomo cuando trabajan en hogares e instalaciones de guarderías infantiles construidos antes del 1978. Mientras los Estados Unidos prohibieron la venta de pintura a base de plomo en el 1978, la pintura y el polvo de plomo todavía es problemático en edificios construidos antes de esa fecha.

El plomo es un metal altamente tóxico que puede perjudicar seriamente a las personas, especialmente a los niños. Niveles elevados de plomo en la sangre de los niños afecta casi todos los órganos en su cuerpo.  En casos extremos hasta puede ser letal. ¿Entonces, qué puede hacer para proteger a sus hijos y a su familia?

·         Limpie su casa regularmente y preste especial atención a aquellas áreas donde podría haber pintura a base de plomo que se esté descascarando, o pedazos de pintura o polvo.

·         Lave las manos de sus hijos, así como los biberones, chupetes y juguetes frecuentemente.

·         Asegúrese de que sus hijos limpien sus zapatos y se los quiten al entrar a la casa y que se laven las manos después de estar jugando afuera.

·         Alimente a sus hijos con una dieta saludable para que sus cuerpos absorben menos plomo.

·         Si piensa que su niño está bajo riesgo, consulte a su médico para determinar se le debe hacer la prueba de sangre para el plomo a su hijo.

El número de casos de envenenamiento por plomo continúan bajando desde que la EPA prohibió el plomo en la gasolina y la pintura residencial. No obstante, estamos tratando de reducirla aún más. Este año, estamos trabajando con nuestros socios federales, estatales e internacionales mediante la Alianza Global para Eliminar el Uso del Plomo.

Tenemos que emprender esfuerzos especiales para proteger la salud de nuestros hijos: ellos son más vulnerables que los adultos debido a su tamaño y comportamiento. Por ejemplo, ellos ingieren más alimentos y líquido en proporción a su peso. Esto intensifica los efectos de exposición al plomo y otros contaminantes.  Además, su hábito de llevarse las manos y a la boca los pone en un riesgo mayor de tragar plomo de pintura o partículas de polvo.  ¿Como el envenenamiento por plomo es totalmente prevenible, por qué no pone de su parte para proteger a su hijo?

Acerca de la autora: Lina M. F. Younes ha trabajado en la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. desde el 2002 y se desempeña, en la actualidad, como portavoz hispana de la Agencia, así como enlace de asuntos multilingües de EPA. Además, ha laborado como la escritora y editora de los blogs en español de EPA durante los pasados cuatro años. Antes de unirse a la Agencia, dirigió la oficina en Washington, DC de dos periódicos puertorriqueños y ha laborado en varias agencias gubernamentales a lo largo de su carrera profesional en la Capital Federal.

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El ser madre=nuevas preocupaciones y hábitos

Por Jessica Orquina

 

Los cambios en la vida conducen a nuevos hábitos o preocupaciones. Siempre he estado interesada en el medio ambiente y prefiero comprar productos que no sean tóxicos para mí, mi familia, o el planeta.  Por ejemplo, reciclo cuando puedo hacerlo y prefiero caminar o usar transportación pública en vez de manejar.  Sin embargo, tengo que admitir que no estoy obsesionada por a estos asuntos y he optado por la conveniencia en vez de sostenibilidad en más de una ocasión.

Este año, mi esposo y yo estamos esperando la llegada de nuestro primer hijo. Me he dado cuenta que este nuevo capítulo de mi vida está cambiando mis hábitos y me ha hecho pensar más en mi impacto en el planeta.

Como una mujer embarazada, mi preocupación por la seguridad de los productos que compro se está convirtiendo casi en una obsesión. Las decisiones que tomo ya no tan solo me afectan a mí, a mi esposo y a nuestro hogar, sino también ahora tienen un impacto en nuestro hijo. Esta nueva perspectiva me ha motivado a investigar y a leer las etiquetas con mayor frecuencia. Como trabajo en la EPA, conozco nuestro programa de Diseño para el Medio Ambiente (Design for the Environment –DfE, por sus siglas en inglés) y siempre busco productos que tengan la etiqueta de certificación del DfE. Esto me hace sentirme bien de que no estoy exponiendo a mi familia—incluyendo a mi hijo que pronto nacerá—a sustancias químicas no seguras.

Al comprar otros productos, también pienso acerca de las tres Rs. Como Lina escribió en un blog recientemente, la primera erre es, con frecuencia, la más difícil para abordar, pero es la más importante. Por eso, existen en ese orden. Como vivo en la ciudad y tengo espacio limitado, es tan importante para mí considerarla. A medida que me preparo para la llegada de nuestro bebé estoy un poco abrumada con la cantidad de cosas que, según los anuncios, son esenciales para una mujer embarazada.  He tratado de concentrarme en conseguir solo aquellas cosas que el bebé y yo realmente vamos a necesitar. Aun así, tengo que deshacerme de muchas cosas viejas que tengo para tener espacio para el bebé y todo aquello que traerá consigo. Ahí sí que tenemos que atender a las dos otras erres: Reutilizar y Reciclar. Para hacer espacio para el bebé, he empezado a regalar cosas que ya no necesito para que la gente las pueda reutilizar o las estoy donando. He reciclado el resto.

¿Qué ha hecho para proteger a nuestro planeta para sus hijos?

 

Acerca de la autora: Jessica Orquina trabaja para la oficina de Asuntos Externos y Educación Ambiental como las persona encargada de dirigir los esfuerzos en los medios sociales de la agencia. Antes de laborar en la EPA, ha servido en las fuerzas armadas y como piloto de líneas aéreas comerciales.  Ella vive, trabaja y escribe en Washington, DC.

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Asma: Problema de salud pública para los hispanos

Por Fedora Cagnoli Braverman

Ha llegado el mes de mayo, y con él, no sólo las flores que nos dejaron las lluvias de abril, sino también el Mes de Concienciación sobre el Asma.

Según MedlinePlus en español, el asma es una enfermedad de las vías respiratorias que causa episodios repetidos de respiración difícil, de tos y de sensación de compresión pectoral. Sin ser tan técnicos, el asma es una enfermedad que va de ser algo molesto a ser una condición extremadamente seria. Es bastante común. Si nosotros mismos no lo padecemos, seguramente conocemos a alguien que sufre de esta enfermedad. 

Pero ¿por qué el asma es un tema de importancia a nivel de salud pública? Existen varias razones. Entre ellas, es una enfermedad crónica, puede limitar la calidad de vida del que lo sufre, y, lamentablemente, se diagnostican cada vez más personas con esta dolencia.

Para los latinos, es un problema que requiere atención porque las estadísticas nos juegan en contra. Según la Oficina de las Minorías del HHS, los hispanos tenemos más probabilidades de tener que visitar un hospital por causa del asma que los no-hispanos. También es un gran problema para nuestros niños. Los niños hispanos tienen casi el doble de probabilidades de morir por asma que los niños no-hispanos.  Tal es la importancia de esta condición en lo que se refiere a salud pública que la Biblioteca Nacional de Medicina dedicó, en su revista   bilingüe (donde aparecen las estadísticas que mencionaba antes), unas cuantas páginas a este tema.

Como mamá de dos nenes, esto me llamó poderosamente la atención. ¿Puede ser que sólo la genética nos haga un grupo de tanto riesgo? Existen varias razones. Claramente hay un componente genético. Pero para los hispanos,  estas estadísticas revelan un problema de salud nacional que va más allá de la enfermedad. Esto tiene que ver con el acceso (o muchas veces, la falta de este) a información fiable de salud.

Pero gracias a años de investigaciones, hay cada vez más conocimiento acerca de la detección y manejo del asma. Según la EPA, se debería evitar los desencadenantes de la alergia, el humo del cigarrillo, la contaminación del aire, productos químicos, resfriados, etc. Esto es fundamental para que los síntomas no se desencadenen o empeoren.

Si tiene un hijo o hija pequeño que padece de asma, sepa reconocer los síntomas y hable con su doctor. Que no le pase como me pasó a mí, cuando mi hijo vino diciéndome que le dolía el corazón y que no podía respirar y fuimos volando a la sala de emergencias sólo para descubrir que se había atiborrado con galletitas de queso.

Sea inteligente: Conozca los síntomas, sepa cuándo recurrir a la sala de emergencias y sobre todo, deje las galletitas de queso fuera del alcance de los niños.

 

Acerca del autor: Fedora Cagnoli Braverman es responsable del desarrollo y mantenimiento de MedlinePlus y  MedlinePlus en español, el portal web de información de salud para el consumidor de la Biblioteca Nacional de Medicina del gobierno de los Estados Unidos.

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Las disparidades del asma: Un impacto positivo en la vivienda pública de la ciudad de Chicago

Por Melissa Gutierrez Kapheim

Es el Mes de Concientización del Asma. Para cientos de programas comunitarios en todo el país aumentar la conciencia sobre el asma es una realidad de todo el año mientras trabajamos cada día para mejorar las vidas de las personas asmáticas.

Como ganadores del Premio Nacional de Liderazgo Ambiental de la EPA en el año 2010 en el manejo del asma, mi organización, el Instituto Sinai de Salud Urbana (SUHI, por sus siglas en inglés), siempre está entusiasmada de trabajar con la EPA.  Nos esforzamos para compartir estrategias exitosas que ayuden a los programas en todo el país a ofrecer servicios para el control del asma ambiental en comunidades marginadas.

Más tarde este mes, el 16 de mayo, voy a co-presentar un webinar en la EPA con Andy Teitelman de la Autoridad de Viviendas de Chicago (CHA, por sus siglas en inglés) sobre nuestros esfuerzos de colaboración en un programa llamado Ayudando a respirar y a progresar a los niños en las viviendas públicas de Chicago (HCBT, por sus siglas en inglés). 

Con fondos del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de los EE.UU., el Instituto Sinai de Salud Urbana coparticipa con la Autoridad de Viviendas de Chicago para implementar el programa HCBT en una comunidad en la que el asma afecta a un 25-35 por ciento de los niños, una tasa doble del promedio nacional.  A través de la participación y la colaboración de la comunidad ofrecemos servicios de educación sobre el asma, además de asistencia navegando el sistema de salud, y evaluaciones de los hogares.

El programa HCBT utiliza un modelo de trabajadores de salud comunitarios (CHW, por sus siglas en inglés) para ofrecer sus servicios. Contratamos y capacitamos a las personas que viven en el mismo edificio para educar a los residentes sobre el manejo del asma.  Este método es eficaz para acelerar la comunicación honesta con las personas asmáticas y sus familias para que se sientan más cómodas hablando acerca de su entorno familiar. 

Las visitas incluyen una evaluación del hogar para identificar los desencadenantes del asma.  El programa HCBT hace referido de los desencadenantes al servicio de manejo de casos de la Autoridad de Viviendas de Chicago el cual trabaja con la gerencia de la propiedad para resolver el problema.  Este sistema de referencia fue desarrollado para que los participantes puedan reportar sus preocupaciones sobre la vivienda a los trabajadores de salud comunitaria los cuales gestionan la solución del problema. Como resultado, una serie de problemas de vivienda que agravan el asma, tales como el moho, las cucarachas, las alfombras y los ratones, han sido referidos a la gerencia de las propiedades.  Hasta la fecha, el 80 por ciento de los casos referidos han sido resueltos.

A través de nuestra asociación con la Autoridad de Viviendas de Chicago y los residentes de urbanizaciones, se han logrado resultados que evidencian la mejora de los síntomas y el control del asma.  Específicamente, los resultados preliminares de seis meses del programa HCBT indican una reducción del 56 por ciento en los síntomas del asma, una reducción significativa de la utilización de recursos de salud y mejora, una reducción significativa de la utilización de recursos de salud y mejoras estadísticamente significativas y clínicamente asociadas con la calidad de vida.  El proyecto está programado para terminar en el otoño del año 2013.

Por favor, únase a nosotros en nuestro webinar del 16 de mayo.  Para más información y para registrarse, visite www.asthmacommunitynetwork.org/node/100 .

Sobre el autor: Melissa Gutierrez Kapheim, MS, es un epidemiólogo en el Instituto Sinai de Salud Urbana (SUHI, por sus siglas en inglés) en Chicago, IL.  Ha trabajado en el campo de las disparidades de salud y en la comunidad por más de ocho años. Desde que se unió SUHI en el  2006, ha trabajado en tres intervenciones consecutivas de asma que utilizan el modelo de los trabajadores de salud comunitarios para mejorar la salud y el bienestar de los niños y adultos con asma que viven en las comunidades más marginadas de Chicago.

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