Sí, puede echarlo a la basura de manera segura

En el blog de la semana pasada “Si tiene dudas, échelo a la basura”, mencioné el uso de metales tóxicos en algunos juguetes y baratijas de metal producidos en el exterior. Como sugiere el título, recomendé que si usted está preocupado sobre la posible toxicidad y los riesgos de estos juguetes, lo mejor es disponer de estos productos. Sin embargo, no abordé otra preocupación legítima: ¿es seguro para el medio ambiente echar estos artículos a la basura? Bueno, la respuesta es sí. Explicaré el por qué.

Primero que todo, quisiera agradecer a dos individuos, Mauricio D’Achiardi y Joan, por sus comentarios la semana pasada. En efecto, ellos plantearon la pregunta referente a la disposición adecuada de estos artículos de juguete. Como yo no tenía la respuesta a la mano, consulté con nuestros expertos en la Oficina de Conservación de Recursos y Recuperación. He aquí los consejos que me dieron: “Los consumidores pueden consular con la instalación de reciclaje de su localidad para ver si reciben este tipo de joyería y baratijas contaminadas. Para encontrar una instalación de acopio y reciclaje, visite www.earth911.com . Si su instalación local de reciclaje no acepta estos artículos, los consumidores pueden simplemente echarlos a la basura. Nuestros vertederos municipales o rellenos sanitarios están capacitados para contener dicha contaminación sin que se filtre al medio ambiente”. Pues, ahí está. Puede disponer de estos productos con seguridad.

Para más información sobre la disposición de residuos, favor de visitar nuestra página Web. Para más información sobre productos retirados del mercado y la manera de mantener a la gente segura dentro y fuera del hogar, visite la página de la Red para la Seguridad de la Comunidad de la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de EE.UU. Y por favor, continúe enviándonos sus comentarios. Debemos continuar esta conversación ambiental, Greenversation. [blog.epa.gov ]

Sobre la autor: Lina M. F. Younes ha trabajado en la EPA desde el 2002 y está a cargo del Grupo de Trabajo sobre Comunicaciones Multilingües. Como periodista, dirigió la oficina en Washington de dos periódicos puertorriqueños y ha laborado en varias agencias gubernamentales.