Cambio Climático

Reunión de la CCA es una victoria para la salud pública en Norteamérica

Por Gina McCarthy
Administradora de la EPA

 

Administradora Gina McCarthy en la clausura de la sesión ordinaria del órgano rector de la CCA en Boston.

Administradora Gina McCarthy en la clausura de la sesión ordinaria del órgano rector de la CCA en Boston.

La semana pasada, tuve el placer de servir de anfitriona para la ministra del Medio Ambiente de Canadá y el subsecretario del Medio Ambiente de México en la vigésimo segunda ordinaria del Consejo de la Comisión de Cooperación Ambiental (CCA) en mi ciudad natal de Boston.

La CCA es una organización creada por los Estados Unidos, Canadá y México para abordar las preocupaciones ambientales en Norteamérica—porque la contaminación no lleva pasaporte. Como presidenta, representé al Gobierno de EE.UU. en el Consejo y tomé la delantera para discutir nuestro futuro como vecinos y aliados en la protección de la salud pública y el medio ambiente.

Los impactos del cambio climático, tales como más sequías extremas, un mayor número de inundaciones, incendios forestales y tormentas, amenazan las comunidades vulnerables en Norteamérica y más allá. Y a lo largo del camino aquellos que tienen menos son los que más sufren. Es por eso que nuestras tres naciones están comprometidas a trabajar juntas para abordar los retos climáticos. Y estamos esperando poder continuar nuestra cooperación en París a medida que trabajamos para lograr una acción internacional concreta sobre el clima.

En la sesión este año, el Consejo endosó un nuevo marco quinquenal que nos ayudará abordar juntos los retos medioambientales a los cuales nos enfrentamos. Nos enfocaremos en el cambio climático: desde la adaptación a la mitigación; desde la energía verde al crecimiento verde; de las comunidades sostenibles a los ecosistemas saludables. El plan presenta nuestras prioridades compartidas para maximizar los esfuerzos de cada uno por abordar los retos ambientales.

Mirando hacia el futuro, discutimos la posibilidad de usar la CCA como un medio para abordar los impactos climáticos sobre otros importantes retos ambientales como la cantidad y la calidad del agua, la energía renovable, la eficiencia energética y los océanos.

Administradora Gina McCarthy con Leona Aglukkaq, ministra del Medio Ambiente de Canadá, y Rodolfo Lacy Tamayo, secretario del Medio Ambiente y Recursos Naturales de México, en la 22nda sesión anual del Consejo de la Comisión de Cooperación Ambiental de Norteamérica

Administradora Gina McCarthy con Leona Aglukkaq, ministra del Medio Ambiente de Canadá, y Rodolfo Lacy Tamayo, secretario del Medio Ambiente y Recursos Naturales de México, en la 22nda sesión anual del Consejo de la Comisión de Cooperación Ambiental de Norteamérica

 

Durante nuestras conversaciones, el programa de EPA denominado “Aguas Libres de Basura” capturó la atención de los demás ministros en el Consejo. Mediante los esfuerzos comunitarios de alcance público y educación, la EPA está trabajando para reducir la cantidad de basura que llega a nuestros lagos, arroyos y océanos. Discutimos maneras en las cuales podremos ampliar y desarrollar aún más nuestros logros y expandirlos a otras ciudades en Norteamérica.

El Consejo también reafirmó el Plan Operativo de la CCA para el 2015-2016, que está enfocado en producir resultados tangibles y medibles. El plan propone 16 nuevos proyectos que reunirán a nuestros expertos en labores relacionadas a la reducción de las emisiones de transporte marítimo para proteger nuestra salud de la contaminación del aire, y el fortalecimiento de protecciones para las mariposas monarcas y otros polinizadores.

Nombramos un grupo de expertos en conocimientos ecológicos tradicionales de Canadá, México y Estados Unidos. En conjunto con las ciencias, los conocimientos tradicionales nos ayudan a entender nuestro medio ambiente, ayudándonos así a mejor protegerlo. Los peritos trabajarán con el Comité Consultivo Público Conjunto (CCPC) de la CCA para asesorar al Consejo sobre maneras para aplicar los conocimientos ecológicos tradicionales a las operaciones y recomendaciones de políticas de la CCA.

También anunciamos el tercer ciclo de subvenciones de la Alianza de América del Norte para la Acción Comunitaria (NAPECA, por sus siglas en inglés), un programa que apoya los proyectos prácticos en comunidades de bajos ingresos, marginadas e indígenas a través de América del Norte. Esta programa apoya las actividades comunitarias relacionadas al clima y fomenta la transición hacia una economía baja en carbono.

Al finalizar la reunión, México asumió la presidencia para el siguiente año. Es un honor trabajar con nuestros vecinos para abordar los retos ambientales directamente y asegurarnos de que Norteamérica lidere la acción climática global. Cuando lo hacemos, protegemos la salud de nuestros ciudadanos, nuestra economía y nuestra manera de vida. Infórmese aquí.

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El llamado del Papa Francisco en favor de la acción climática

Por la administradora de la EPA, Gina McCarthy, y el embajador de EE.UU. ante la Santa Sede, Kenneth Hackett
El mes pasado, el Papa Francisco publicó su segunda encíclica como pontífice, instando a todo el mundo a proteger nuestros recursos naturales y a tomar acción para afrontar el cambio climático. Dejó en claro nuestra obligación de prevenir los impactos del clima que amenazan la creación de Dios, especialmente para aquellos más vulnerables.

Como servidores públicos quienes laboran tanto en el ámbito de la política interna como en el de la diplomacia, entendemos la necesidad apremiante de tomar acción global. Los impactos climáticos como las sequías extremas, inundaciones, incendios olas de calor y tormentas amenazan a la gente en cada país—y los que tienen menos sufren más. No importa cuáles sean sus creencias o sus puntos de vista políticos, tenemos la obligación de tomar acción sobre el cambio climático para proteger nuestra salud, nuestro planeta y a los seres humanos.

Con anterioridad este año, en una serie de reuniones en el Vaticano sobre la encíclica con asesores papales clave, el cardenal Turkson habló sobre nuestra obligación moral de tomar acción climática no tan solo por los datos científicos contundentes, sino también por su experiencia personal en Ghana. Las reuniones terminaron con un sentido de urgencia, así como un sentimiento de oportunidad y esperanza también.

El primer ministro de Tuvalu, una nación isleña en el Pacífico, habló en una conferencia en el Vaticano la semana pasada y apeló al mundo que prestara atención a la amenaza existencial real al cual se enfrentan—que su país podría ser destruido si el alza de los mares y las tormentas más intensas continúan como consecuencia del cambio climático.

Por estas razones, el gobierno de EE.UU., a través de la EPA, está tomando pasos para cumplir con nuestra obligación moral. Luego este verano, la agencia finalizará una norma para limitar la contaminación de carbono que genera el cambio climático de la fuente principal en nuestra nación—las centrales eléctricas.

La contaminación de carbono viene acompañada del smog y el hollín que pueden ocasionar problemas de salud. Cuando limitemos la contaminación de carbono de las centrales eléctricas, los estadounidenses evitarán centenares de miles de ataques de asma y miles de ataques del corazón en el 2030.

Un reciente informe de la EPA encontró que si tomamos acción global ahora, tan solo Estados Unidos podrá evitar hasta 69,000 muertes prematuras para el año 2100 por la calidad de aire deficiente y el calor extremo. Continuaremos asociándonos con organizaciones católicas y de base de fe en EE.UU., como la Conferencia Estadounidense de Obispos Católicos, y el Convenio Católico por el Clima, para comunicar el mensaje sobre la importancia de tomar acción para combatir el cambio climático.

El Presidente Obama y la EPA comparten la preocupación del Papa por la justicia ambiental—nuestra crisis climática es una crisis humana. Cuando limitamos la contaminación tóxica, mejoramos la salud de la gente, fomentamos la innovación, y creamos empleos. Le debemos a las comunidades vulnerables, a nuestros hijos, y a las futuras generaciones el asegurarnos que nuestro planeta permanezca como un hogar vibrante y hermoso.

El liderazgo de EE.UU. es un paso crucial, peo el cambio climático es un problema global que demanda una solución global.

Es por eso que Estados Unidos ha emitido anuncios internacionales conjuntos—el año pasado con China y más recientemente con Brazil—afirmando nuestro compromiso a favor de una acción más fuerte, incluyendo el recortar la contaminación de carbono más rápidamente que en el pasado, y detener la deforestación. Como tres de las economías más grandes del mundo se han unido, estamos confiados de que otras naciones se unan a nuestro compromiso—y que el mundo finalmente alcanzará un acuerdo climático a escala mundial luego este año en París.

El Papa Francisco está basándose audazmente en la fundación moral establecida por los Papas Benedicto XVI y Juan Pablo II, y se está uniendo a un coro de voces de líderes de fe alrededor del globo que están haciendo un llamado a favor de la acción climática—no tan solo porque protege nuestra salud, nuestra economía y nuestro estilo de vida—sino porque es la acción debida que hay que tomar. Esperamos darle la bienvenida al Santo Padre a Estados Unidos en septiembre para continuar a discutir estos y otros asuntos que nos afectan a todos.

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Razones por las que necesitamos el reglamento sobre agua limpia

Nota: Publicado en español en el Blog de la Casa Blanca el 27 de mayo de 2015: https://www.whitehouse.gov//blog/2015/05/27/razones-por-las-que-necesitamos-el-reglamento-sobre-agua-limpia
Escrito por Gina McCarthy y Jo-Ellen Darcy

Nota del editor: Este blog se publicó originalmente en inglés por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos. Puede leer la publicación original aquí.

 

El día de hoy, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA en inglés) y el Ejército están por finalizar un reglamento sobre agua limpia para proteger los riachuelos y los humedales de los que dependemos para tener buena salud, reactivar la economía y sostener nuestro estilo de vida.

Ahora que se acerca el verano, muchos de nosotros tenemos pensado pasar el rato al aire libre con amigos y familia, ya sea pescando, remando, surfeando o nadando. Es importante que estén limpios los lagos y ríos que nos encantan, pero los riachuelos y los humedales que los alimentan también deben estarlo. Esta es solamente una de las muchas razones por las que este reglamento es tan importante. A continuación les presentamos algunas más:

El agua limpia es vital para nuestra salud.

Una de cada tres personas que viven en Estados Unidos obtiene agua potable de los riachuelos que carecían de protección contra contaminación sin el reglamento sobre agua limpia. Una vez finalizado el reglamento, este ayudará a proteger la salud de 117 millones de personas que viven en Estados Unidos.

Nuestra economía depende del agua limpia.

Los sectores económicos más importantes, desde manufactura y producción de energía hasta agricultura, servicios alimenticios, turismo y ocio, dependen del agua limpia para funcionar y florecer. Sin agua limpia, la actividad comercial se paraliza, lo cual es una realidad a la que muchos pequeños empresarios se enfrentaron en Toledo el año pasado cuando el agua potable estuvo contaminada por varios días.

El agua limpia ayuda a que las granjas progresen y este reglamento no deroga las exenciones para agricultores.

Las granjas de todo Estados Unidos dependen de agua limpia y confiable para el ganado, los cultivos y la irrigación. Actividades tales como la plantación, la cosecha y el traslado de cabezas de ganado a través de riachuelos han sido exentas de la Ley Federal de Agua Limpia; y el reglamento sobre agua limpia no lo modifica. El reglamento final no genera requisitos nuevos de obtención de permisos para la actividad agrícola, sino que conserva todas las exenciones y exclusiones que ya existen, e incluso agrega más exclusiones en los casos de lagos y estanques artificiales, depresiones llenas de agua por construcción y zanjas de pastizales; todo ello con el fin de dejar claro que nuestro objetivo no es entrometernos con el sector agrícola. Al igual que antes, solo se necesita un permiso en virtud de la Ley Federal de Agua Limpia si se contamina o destruye una fuente de agua; y todas las exenciones para el sector agrícola permanecen vigentes.

El cambio climático conduce a que la protección de nuestros recursos acuíferos sea aún más esencial.

Los efectos del cambio climático, como sequías más intensas, tormentas, incendios e inundaciones, sin mencionar temperaturas más cálidas y el aumento del nivel del mar, amenazan el suministro de agua.

No obstante, los arroyos y los humedales limpios pueden proteger a las comunidades al atrapar agua de inundaciones, conservar humedad durante sequías, recargar el suministro de agua subterránea, filtrar la contaminación y brindar un hábitat para los peces y la fauna salvaje. Al tener estados como California en medio de una sequía sin precedente, es más importante que nunca que protejamos el agua limpia que aún tenemos.

Tener protecciones claras se traduce en agua limpia.

La Ley Federal de Agua Limpia ha protegido nuestra salud por más de 40 años, y ha ayudado a nuestro país a limpiar cientos de miles de millas de canales contaminados. Sin embargo, las decisiones que el Tribunal Superior tomó en 2001 y 2006 dejó muchas preguntas sin contestar con respecto a la protección que gozaba el 60 por ciento de arroyos y millones de acres de humedales del país. Con el uso de lo último en la ciencia, este reglamento aclara la confusión mencionada anteriormente, ya que por primera vez en más de una década brinda mayor certidumbre sobre las fuentes de agua potable que es importante proteger.

La ciencia nos muestra las fuentes de agua potable que hay que proteger.

Para redactar el reglamento sobre agua limpia, los organismos encargados utilizaron los últimos descubrimientos científicos, entre ellos un informe que resume más de 1200 estudios científicos publicados y revisados por expertos en la materia, que demostraron que los riachuelos y los humedales desempeñan un importante papel para conservar limpios los canales en los que desembocan, como ríos y lagos.

Ustedes pidieron mayor claridad.

Integrantes del Congreso, funcionarios estatales y locales, grupos industriales, agrícolas y medio ambientales, científicos y el público en general le pidieron a la EPA y al Ejército que aclararan qué fuentes de agua están protegidas por la Ley Federal de Agua Limpia. Estos organismos están respondiendo a aquellas peticiones con este nuevo reglamento y también están abordando las decisiones del Tribunal Superior. La EPA y el Ejército realizaron cientos de reuniones con las partes interesadas de todo el país, revisaron más de un millón de opiniones públicas y escucharon detenidamente la perspectiva de todos los frentes. Toda esta información recopilada dio forma y mejoró el reglamento final que el día de hoy anunciamos.

Es importante mencionar que hay muchas cosas que el reglamento no cubre.

Este reglamento solo protege el agua potable que originalmente ha sido cubierta bajo la Ley Federal de Agua Limpia. No interfiere con derechos de propiedad privada y solamente abarca el agua, no el uso de la tierra. Tampoco regula la mayoría de las cunetas, ni el agua subterránea ni los flujos poco profundos del subsuelo y no modifica el reglamento sobre irrigación ni transferencia de agua.

Esta publicación presenta algunas de las muchas razones por las que es importante contar con este reglamento y con agua limpia; entérese de más aquí, y comparta sus razones usando la etiqueta #CleanWaterRules #AguaLimpia.

Gina McCarthy es la administradora de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos. Jo-Ellen Darcy es subsecretaria de Obra Civil del Ejército de Estados Unidos.

 

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Las flores de los cerezos: Una clara señal de la primavera y quizás del cambio climático

Por Krystal Laymon
Cuando me mudé al Distrito de Columbia en la primavera pasada, estaba impaciente por ver el florecimiento de los 3,750 cerezos alrededor de las riberas del Río Potomac y los principales monumentos nacionales de la ciudad. Los turistas y los residentes acuden al área cada año para tomar rápidamente un par de fotos porque estas bellas flores tienen un ciclo de vida muy corto un solo duran un par de días completamente florecidas.

El itinerario de la florecida de los cerezos, como en el caso de la mayoría de las plantas, es fenológico, lo que significa es que el momento de su florecimiento depende de las condiciones del medio ambiente. Mientras la Costa del Este ha tenido temperaturas más frías de lo normal y con varias pulgadas de nivel tarde en la temporada, esto no ha afectado adversamente el florecimiento de las flores de cerezos este año.

Foto tomada por Daniel Hart

Foto tomada por Daniel Hart

De hecho, a lo largo de los pasados 90 años, las flores de los cerezos han estado brotando más temprano en la temporada. A continuación la gráfica presenta los datos del Servicio de Parques Nacionales que indica la fecha de la floración máxima—cuando el 70% de las flores han brotado plenamente—para estos cerezos desde el 1921 al 2014. Vea la línea negra que trata de indicar la trayectoria del cambio en la fecha de floración máxima a lo largo del tiempo. Indica que desde el 1921, las fechas de floración máxima han cambiado y están ocurriendo aproximadamente con 5 días de antelación. Esto se debe en gran medida a que las temperaturas estacionales están aumentando, particularmente en marzo, a lo largo de ese periodo de tiempo. El diario Washington Post también efectuó un análisis de la temperatura local en el 2012 que indicaba que “la temperatura promedio en Washington durante el mes de marzo se ha calentado por 2.3 grados en los pasados 90 años.

El monitorear las tendencias del florecimiento de los cerezos es importante no tan solo para programar el Festival Anual de la Florecida de los Cerezos en el Distrito. Los indicadores del comienzo de la primavera, como las fechas cuando retoñan las hojas y brotan las flores, serán cada vez más importantes para determinar cómo el cambio climático podría afectar los patrones de las temporadas, y rastrear los posibles impactos en los ecosistemas y los recursos naturales.

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Fuente: Servicio Nacional de Parques, 2014

Durante este pasado mes de marzo, experimentamos temperaturas más frías, y como resultado, se proyecta que la floración máxima para este año será del 11 al 14 de abril, más tarde que lo esperado. Sin embargo, este pequeño cambio inesperado contradice el patrón a largo plazo de temporadas de cultivos más extensas y floraciones más tempranas, lo cual es un concepto clave para entender cuándo el cambio climático está ocurriendo. De año a años eventos estacionales varían grandemente como el momento de la floración o el periodo de descongelamiento, pero a largo plazo, las tendencias estacionales nos relatan la verdadera historia—y como nos está contando este tesoro nacional cuando abre sus pétalos y florece.
Acerca de la autora: Krystal Laymon es una becaria del programa ORISE en la División de Cambio Climático de la EPA. Ha cursado estudios en política ambiental y comunicaciones. Krystal recibió su maestría en ciencia y política ambiental de la Universidad de Columbia. Reside en la actualidad en Washington, DC con su tortuga Ollie.

El Servicio de Parques Nacionales. 2013-Itinerario de floración. Accedido el 6 de diciembre de 2013. http://www.nps.gov/cherry/cherry-blossom-bloom.htm

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Recién publicada: Las principales 25 ciudades de EE.UU. con el mayor número de edificios ENERGY STAR

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¿Sabía que el uso de energía en edificios comerciales representa el 17 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero, que generan el cambio climático, por un costo de más de $100 mil millones por año? Esto es significativo. Es por eso que la nueva Lista de las Principales 25 Ciudades ENERGY STAR de la EPA, que clasifica las ciudades por las que tienen el mayor número de edificios certificados ENERGY STAR, es tan importante.

Los edificios certificados ENERGY STAR son confirmados por tener un rendimiento mejor del 75 por ciento que edificios similares a nivel nacional. Usan un promedio de 35 por ciento menos de energía y son responsables por tener 35 emisiones menos que los edificios tradicionales. Muchos de los tipos de edificios comunes pueden ganarse la certificación ENERGY STAR, incluyendo edificios de oficinas, escuelas K-12, hoteles y tiendas al detal.
Las ciudades en la lista demuestran que cuando los dueños de las instalaciones y gerentes aplican las directrices ENERGY STAR de la EPA en los edificios donde todos trabajamos, compramos y aprendemos, ellos ahorran energía, ahorran dinero y reducen las emisiones de gases de efecto invernadero. Esta labor es vital porque en la mayoría de las ciudades, los edificios comerciales son la principal fuente de emisiones de carbono.
Desde el 1999, más de 25,000 edificios en todos los Estados Unidos se han ganado la certificación ENERGY STAR de la EPA y han ahorrado cerca de $3.4 mil millones en facturas de electricidad y servicios públicos, y han prevenido las emisiones de gases de efecto invernadero equivalentes a las emisiones del uso anual de electricidad de unas 2.4 millones de hogares.
¿Acaso su ciudad figura en la lista? De ser así, use la etiqueta #ENERGYSTAR y comparta la Lista de las Principales Ciudades ENERGY STAR de este año para que todos lo sepan.

 
Acerca de la autora: Jean Lupinacci es la directora interina de la División de Consorcios sobre Protección Climática en la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. Ella ha laborado en la EPA por 20 años y sus principales responsabilidades se centraban en el desarrollo y la gestión de programas voluntarios de eficiencia energética.

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Las mamás son importantes en nuestra lucha en contra del cambio climático

Por Gina McCarthy, Lisa Hoyos, Harriet Shugarman, Kuae Mattox, y Dominque Browning

Nuestros hijos lo son todo para nosotras. Como madres, cuando decimos que debemos cumplir con nuestra obligación moral de dejar para la siguiente generación un mundo que sea seguro y saludable, lo decimos de todo corazón. Para nosotras las mamás, se trata de algo personal. Son nuestros hijos y nuestros nietos los que están sufriendo en la actualidad los efectos de la contaminación. Son nuestros hijos y nuestros nietos los que integran las generaciones futuras que cada uno de nosotros está obligado a proteger. Este marzo conmemoramos el Mes de la Historia de la Mujer; un momento para reconocer la fortaleza inquebrantable de las madres que trabajan juntas para organizarse, expresar su sentir, y defender la salud de sus hijos.

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La EPA desempeña un papel crucial en la protección de nuestros niños de la contaminación al mantener nuestro aire limpio y nuestra agua limpia y segura, y al tomar pasos históricos para luchar en contra del cambio climático. Y resulta que los esfuerzos para combatir el cambio climático también sirven para proteger la salud pública. La contaminación de carbono que fomenta el cambio climático viene acompañada de muchos otros contaminantes peligrosos que ocasionan el smog y el hollín. Cuando tenemos 1 en cada 10 niños en los Estados Unidos en la actualidad ya están bregando con el asma, y la incidencia en las comunidades de color es aún más elevada, todos tenemos que hacer lo máximo posible para reducir la exposición nociva.

Es por eso que el esfuerzo de la EPA en establecer por primera vez en la historia los límites sobre nuestra principal fuente de contaminación, las centrales eléctricas, es tan importante. La EPA está orgullosa de trabajar con madres como nosotras en todo el país, que se han comprometido a tomar acción en nombre de la salud de nuestros hijos y la salud de las generaciones venideras.
Es con mucho placer que destacamos las palabras de nosotras, las madres, que eligimos llevar la carga de la lucha en contra de la contaminación y el cambio climático para que nuestros hijos no tengan que llevar una carga de salud más onerosa si no tomamos acción hoy:

  • Lisa Hoyos de Climate Parents: “Las familias latinas y comunidades de color más ampliamente, están desproporcionalmente impactadas por la contaminación de las centrales eléctricas y abogamos firmemente a favor de la energía limpia. El Plan de Energía Limpia nos ayudará a ampliar la energía segura para el medio ambiente y sana para nuestro hijos en todos los cincuenta estados”.
  • Harriet Shugarman de Climate Mama: “Ha llegado nuevamente el momento para que nosotros nos levantemos y nos expresemos y exijamos acción sobre lo que claramente es un asunto definitivo y el reto mayor al cual nos enfrentamos, el cambio climático. El abordar el cambio climático tiene que ser el punto focal de todo lo que decimos y todo lo que hacemos”.
  • Kuae Mattox de Mocha Moms: “Como mujeres de color, sabemos que nuestros hijos y nuestras familias están desproporcionalmente afectados por el cambio climático y serán los más perjudicados Muchas de nuestras comunidades sufren los efectos devastadores de vivir cerca de las centrales eléctricas a base de carbón…El derecho a tener aire limpio es tan fundamental como cualquier otro derecho, y muchas de nosotras no cesaremos en nuestro empeño hasta que no logremos mejores avances.
  • Dominique Browning de Moms Clean Air Force: “Sea que estemos luchando por asuntos de justicia, poder, derechos civiles, pobreza o educación, las mujeres hemos sido fuerzas motrices…Por eso, las mujeres estamos aunando nuestros esfuerzos, sacando partido a nuestro poder, nuestra sabiduría, y nuestra compasión, y sí, a nuestro amor, para luchar en contra del cambio climático que está poniendo en peligro el futuro mismo de la civilización humana”.

 

Eleanor Roosevelt dijo una vez que “una mujer es como una bolsa de té, no puedes determinar cuán fuerte es hasta que no la coloques en agua caliente”. El cambio climático nos pone a todos en aguas calientes. Todos lo vemos. Muchas de nuestras familias lo sienten. Gracias a mujeres y madres listas y fuertes trabajando juntas, podemos confiar en que tenemos todo lo necesario para hacer algo al respecto.

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Semana del Clima—Es el momento de tomar acción

Por Gina McCarthy

 

El año pasado, el presidente Obama presentó un Plan de Acción Climática para recortar la contaminación de carbono que fomenta el cambio climático, desarrollar una nación más resiliente, y liderar la lucha global climática. A medida que el mundo se reúne en Nueva York obligada por la necesidad urgente de tomar acción sobre el clima, me siento orgullosa de poder unirme al presidente Obama para reforzar nuestro compromiso.

 

Este pasado año trajo toneladas de progreso, incluyendo el propuesto Plan de Energía Limpia de EPA para limitar la contaminación de carbono de nuestra fuente principal—las centrales eléctricas.
Esta semana, estaremos comunicando un mensaje claro: una de las principales economías del mundo depende en un medio ambiente saludable y un clima seguro. La labor de la EPA consiste en proteger la salud pública. Mayores riesgos a la salud significan más costos para todos nosotros. Nosotros no tomamos acción pese a la economía, sino tomamos acción debido a ella.
Hoy, estaré hablando con líderes gubernamentales y organizaciones de salud de alrededor del mundo sobre cómo la acción climática ayuda a reducir los riesgos a la salud global. El martes, me reuniré con los principales ejecutivos de algunas de las empresas más grandes del mundo para agradecerles por la acción climática que ya están tomando y para discutir maneras en las cuales puedan hacer más. Y luego esta semana, hablaré con Recursos para el Futuro en la Capital Federal (Resources for the Future) para exponer cómo una economía fuerte depende de la acción climática.
Sabemos que el cambio climático sobrecarga los riesgos a nuestra salud y a nuestra economía. El director de la Oficina de Gerencia y Prespuesto Shaun Donavan habló la semana pasada sobre los costos de las condiciones extremas del tiempo, especialmente en las ciudades costeras de Estados Unidos, que se espera que asciendan a miles de millones de dólares. Y vamos a escuchar al Secretario del Tesoro Jack Lew luego hoy sobre los “Costos económicos del cambio climático” —y el precio elevado de la inacción para las empresas y contribuyentes estadounidenses.
Las buenas nuevas son que podemos trasformar nuestro reto climático en una oportunidad para desarrollar una economía baja en carbono que propulsará el crecimiento para décadas futuras.
Un ejemplo perfecto sobre la acción climática inteligente son los estándares de eficiencia de combustible de EPA para autos y cambiones. Estamos reduciendo la contaminación de carbono, ahorrando dinero en las gasolineras para las familias, y fomentando una industria automotriz resurgente que ha añadido 250,000 empleos desde el 2009. El número de autos que están siendo fabricados por trabajadores en Estados Unidos ha alcanzado su nivel más elevado en 12 años. Y no nos olvidemos que desde que el presidente Obama fue juramentado, EE.UU. usa tres veces más energía eólica y diez veces más energía solar, lo cual significa miles de empleos.
El Plan de Energía Limpia de EPA continúa esa tendencia. Ya hemos recibido una gran cantidad de insumo a nuestra propuesta, con más de 750,000 comentarios de grupos de salud, grupos industriales, grupos de fe, padres y muchos más.
Damos la bienvenida a todas las buenas ideas que podamos recibir y por eso hemos extendido el periodo de comentarios públicos hasta el 1ero de diciembre.
Es cierto que el cambio climático necesita una solución global. No podemos tomar acción por otras naciones, pero cuando los Estados Unidos de América toma la batuta, otras naciones seguirán su ejemplo. La acción para reducir la contaminación no disminuye nuestra ventaja competitiva, sino la fortalece. Si queremos hablar sobre el rendimiento de la inversión: a lo largo de las pasadas cuatro décadas, la EPA ha recortado la contaminación atmosférica por más del 70% mientras la economía se ha triplicado en tamaño.
En la actualidad, tenemos más autos, más gente, más empleos, más negocios y menos contaminación. Podemos—y tenemos—que tomar la delantera sobre el clima. Y al estar en Nueva York esta semana, rodeado de cientos de miles de ciudadanos que están haciendo un llamado a favor de la acción climática, es obvio de que el pueblo estadounidense está abrumadoramente de acuerdo. Cuando tomamos acción para afrontar el clima, estamos aprovechando una oportunidad para reorganizarnos y resurgir con nuevas tecnologías, nuevas industrias y nuevos empleos. Se lo debemos a nuestros hijos para dejarles un mundo más saludable, más seguro y rico de oportunidades para generaciones futuras.

 

 

Gina McCarthy es la administradora de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos. (EPA, por sus siglas en inglés)

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Tomando acción climática: Las enfermeras atienden a los pacientes en sus comunidades

Por Gina McCarthy y Katie Huffling

Los trabajadores de cuidado de salud se esfuerzan día a día para ofrecer el mejor cuido a sus pacientes. Sin embargo, hay muchas personas en EE.UU. que todavía están expuestas a la contaminación del aire que puede conducir a enfermedades como el asma. La contaminación de carbono de las centrales eléctricas viene con una combinación de otros contaminantes peligrosos como partículas de materia, óxidos de nitrógeno, y dióxido de azufre, todos los cuales ponen en riesgo la salud de nuestras familias. Las temperaturas más elevadas producidas por el cambio climático conducen a más smog, más casos de asma, y temporadas más largas de alergias—y las personas de la tercera edad, los niños y los enfermos son los más vulnerables.

Es por eso que las practicantes de salud, como las enfermeras de la Alianza de Enfermeras de Medio Ambientes Saludables (ANHE, por sus siglas en inglés) desempeñan un papel muy importante en manejar los riesgos ambientales que impactan la salud humana. La EPA participó en una orientación auspiciada por la ANHE y habló con enfermeras sobre oportunidades para servir como mentores mediante la Red Comunitaria sobre el Asma y la campaña educativa de EPA de Los Respira Fácil —un gran recurso para enfermeras pediátricas y aquellas que trabajan en las escuelas

Enfermera de ANHE aconseja a familia sobre el asma y la calidad del aire insalubre

Enfermera de ANHE aconseja a familia sobre el asma y la calidad del aire insalubre

La ANHE es una de las muchas organizaciones de enfermería que se encuentra en las trincheras y están viendo de primera mano los impactos del cambio climático. Ellas ven cómo las temperaturas extremas están ocasionando padecimientos como la insolación y la hipotermia y también cómo ocasionan alzas en las facturas de servicios públicos. Ven cómo se extiende el alcance de los mosquitos, pulgas y garrapatas que transmiten enfermedades como el Lyme, el dengue, y el virus del Nilo Occidental. También están viendo tormentas, inundaciones y fuegos forestales más frecuentes que ponen en riesgo las vidas de las familias.

Es por eso que el Plan de Acción Climática del Presidente da instrucciones a la EPA para tomar pasos sencillos de sentido común para limitar la contaminación de carbono nociva que genera el cambio climático de una de nuestras principales fuentes—las centrales eléctricas.

Nuestra nación ya ha limitado contaminantes como el mercurio, el azufre, y el arsénico, pero en la actualidad no hay límites para la contaminación de carbono. El Plan de Energía Limpia reducirá la contaminación de carbono por 30% para el 2030 y reducirá el smog y el hollín también producidos por estas centrales. En solo el primer año de entrar en vigor las normas, evitaremos hasta 100,000 casos de ataques de asma y 2,100 ataques cardíacos y esos números continuarán subiendo a partir de ahí.

Las enfermeras saben que el padecimiento más fácil de curar es aquel que nunca se desarrolla—y como profesionales de salud a quien confiamos, las 3 millones de enfermeras en este país pueden tener un gran impacto en sus pacientes y comunidades. Ellas saben que al abordar el cambio climático ahora, protegeremos la salud de los estadounidenses hoy y la salud por generaciones futuras.

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Glaciares y Cambio Climático

“Se están derritiendo los glaciares de forma alarmante?” “Es el cambio climático real?” estas son dos de las preguntas más frecuentes que me hacen estudiantes y personas externas al campo ambiental. Y es que los cambios en los glaciares son el indicador por excelencia para medir el cambio climático. Sin embargo, viviendo en un lugar tan caluroso como el Caribe, los glaciares parecen ser un fenómeno lejano para muchas personas como yo.

image of rock with the words "Ice Limit" and the date "1916" carved into itRecientemente tuve la oportunidad de visitar Alaska en un crucero y conocer de cerca las implicaciones del cambio climático en los glaciares. En Juneau, capital de Alaska, visité el Glaciar Mendenhall cuya disminución es notable. Mientras escalaba en el bosque pluvial aledaño al glaciar nuestra intérprete de bosque nos mostró el Centro de Información original del Servicio Forestal. . Este está ubicado a más de 10 millas de donde se encuentra hoy el glaciar. Una piedra sepultada entre los árboles marca el límite del hielo en el año 1916. Este bosque y el glaciar pertenecen a la Reserva Nacional Tongass, el bosque más grande de los Estados Unidos.

El Glaciar Mendenhall mide 12 millas de largo y se encuentra cediendo desde 1750. De 1951 a 1958 el glaciar, que es parte de Juneau, ha retrocedido 1,900 pies (580m). Desde 1958 al presente ha recedido 1.75 millas (2.82 km) lo que resultó en la creación del Lago Mendenhall en donde flotan enormes pedazos de hielo. En el año 2004 el Glaciar retrocedió 600 pies y en 2007 otros 500 pies.

Los glaciares se forman en áreas que reciben cantidades exorbitantes de lluvia y la temperatura es baja. Cuando la nieve se acumula, se compacta en capas y esas capas a su vez forman hielo sólido. Los glaciares cubren el 10% de la superficie terrestre, la misma cantidad de tierra destinada a la agricultura a nivel mundial. Los glaciares y el hielo polar almacenan más agua que todos los ríos y lagos del mundo combinados con la atmósfera. Cuando se derriten, el nivel del mar aumenta impactando las comunidades costeras y las islas. Sus efectos pueden ser serios ya que inundan humedales y otras tierras bajas

En Juneau, el Canal Gastineu se convierte en un humedal en tempranas horas de la mañana para luego ser inundado con agua en las tardes. Sin embargo el canal es cada día menos navegable por el aumento en sedimentos, no por la ausencia de agua. Al buscar información sobre este curioso fenómeno encontré que esto es consecuencia directa del derretimiento y retracción del Glaciar Mendenhall. De continuar esta tendencia, es posible que en un futuro el canal pueda ser un relleno de tierra seca.

Ciertamente el cambio climático está sucediendo y es un fenómeno tangible. Nuestra agencia continúa su labor de educar a la ciudadanía sobre los efectos dañinos a la salud y al medioambiente causados por los gases de invernaderos. Aunque muchos de estos programas son voluntarios, los estados y las industrias se encuentran arduamente buscando formas de reducir su huella de carbón. Le invito a que tome nota sobre sus actividades diarias y encuentre como puede reducir su contribución a los gases de invernadero.

Sobre la autor: Brenda Reyes Tomassini se unió a la EPA en el 2002. Labora como especialista de relaciones públicas en la oficina de EPA en San Juan, Puerto Rico donde también maneja asuntos comunitarios para la División de Protección Ambiental del Caribe.

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