Todo comienza con una pregunta

Por Lina Younes

Siempre me ha fascinado cómo los niños aprenden. En sus primeros años, son prácticamente como esponjas absorbiendo todo, constantemente incorporando información y experiencias de sus entornos. Su curiosidad innata los motiva a explorar el mundo a su alrededor. No tienen ideas preconcebidas que les impiden aprender. No hay nada demasiado difícil. No temen a los avances tecnológicos. Observe cómo logran hacer que sus juguetes funcionen y juegan con artefactos electrónicos. Los adultos necesitan manuales. Los niños simplemente descubren cómo funcionan las cosas. En este caso, uso mi experiencia con los teléfonos celulares como ejemplo. Confieso que muchas veces tengo problemas con algunos efectos electrónicos y la tecnología móvil me produce cierto recelo. Sin embargo, mis hijas, especialmente la menor de nueve años usa los celulares y las aplicaciones móviles con una naturalidad que me asombra. Estoy segura que ellas se van a reír cuando lean esta entrada.

A medida que los niños crecen, llegan a una etapa donde hacen preguntas frecuentemente. “¿pero, Mami, y por qué?” Aunque las preguntas frecuentes pueden poner a prueba aún los padres más pacientes, estas sirven como oportunidades singulares para enseñarle a los niños acerca del medio ambiente y el amor por las ciencias.

Cuando lo pensamos seriamente, independientemente si estamos hablando de la protección ambiental, las ciencias, la ingeniería, o los inventos en general, todo comienza con una simple pregunta. ¿Qué ocasiona el problema x? ¿Cómo puedo solucionar el problema? ¿Cómo funcionan las cosas? ¿Cómo puedo hacer para que funcionen mejor?

Me intriga el hecho de que muchos niños parecen pasar de esa preciada edad de la curiosidad innata. Ayudémosle a fomentar ese sentido de asombro y amor por la enseñanza. Nos beneficiaría a todos incluso las generaciones venideras. Imagínense qué hubiese pasado si Isaac Newton no hubiese tenido la curiosidad acerca de las manzanas que caían del árbol. ¿De no ser así, estaría intrigado por las leyes de física? ¿Si no se hubiese planteado esas preguntas, se hubiese convertido en un famoso matemático y científico? Quizás, pero como mencioné al principio, todo comienza con una pregunta….

Acerca de la autora: Lina M. F. Younes ha trabajado en la EPA desde el 2002 y se desempeña, en la actualidad, como directora asociada interina para educación ambiental. Como periodista, dirigió la oficina en Washington de dos periódicos puertorriqueños y ha laborado en varias agencias gubernamentales.