Isla Paradisíaca

Un pequeño paraíso yace a 17 millas al este de Puerto Rico y 12 millas al oeste de St. Thomas: la isla de Culebra. Culebra es una gema en el Caribe con una extensión territorial de siete millas por cuatro millas de ancho y posee uno de los refugios de vida silvestre más antiguo de los Estados Unidos. Culebra, al igual que Vieques, fue utilizado por la Marina estadounidense para ejercicios militares hasta 1976. Desde entonces, el Cuerpo de Ingenieros de los Estados Unidos realiza labores de restauración bajo el programa de Lugares de Defensa Utilizados Anteriormente (FUDS, por sus siglas en inglés). Hoy, Culebra es un retiro rural, parte de la Reserva Nacional de Vida Silvestre de Culebra-una de las de mayor antigüedad bajo el Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre (desde 1909)

Accesible solo por barco desde Fajardo o avión pequeño desde San Juan y Ceiba, Culebra es el lugar favorito para vacacionar de muchos puertorriqueños y turistas internacionales. Cerca de 1,800 personas residen en esta isla municipio de arenas blancas y playas turquesas. Culebra posee la única escuela pública ecológica de Puerto Rico. En esta paneles solares se nutren del abundante sol y turbinas eólicas del viento que sopla en la isla casi todo el año.

La bahía principal de Culebra, Ensenada Honda, es considerada una de las más seguras en todo el Caribe, lo cual es muy importante en la temporada de huracanes. Esta pequeña isla paradisíaca ofrece al visitante espacios prístinos en donde nadar y bucear pero que a su vez también son hábitat crítico de tortugas en su temporada de desove. En Culebra también hay manglares y zonas pantanosas desde donde se pueden avistar pelícanos y gaviotas, tal como he podido ver en mis visitas a la isla.

Culebra posee una superficie árida ya que no cuenta con ríos o quebradas, lo cual resulta en un ecosistema único. Los cactus crecen junto a palmas tropicales y árboles frutales. Casi todas las playas están a corta distancia de su ciudad principal, Dewey. En Culebra no hay hoteles de lujo, casinos, tráfico ni ruidos (excepto el ocasional de los aviones). La isla recibe su abasto de agua potable de la “Isla Grande” como los residentes de Culebra llaman a Puerto Rico. La ausencia de escorrentías permiten ver el fondo del mar hasta 60 pies de profundidad en días soleados en playas como Flamenco, la cual es parte del Programa Bandera Azul Hay otros lugares más retirados como Playa Zoni, una playa tranquila y de aguas prístinas ubicada al fondo de un acantilado,que es mi favorita en esta isla paraíso.

Sobre la autor: Brenda Reyes Tomassini se unió a la EPA en el 2002. Labora como especialista de relaciones públicas en la oficina de EPA en San Juan, Puerto Rico donde también maneja asuntos comunitarios para la División de Protección Ambiental del Caribe.