Turismo Verde

Recientemente participé en una conferencia dirigida a la industria turística y farmaceútica de Puerto Rico y las Islas Vírgenes sobre estrategias de prevención de contaminación. Esta actividad fue un esfuerzo conjunto entre la EPA, la Junta de Calidad Ambiental de Puerto Rico, la Autoridad de Desperdicios Sólidos, la Asociación de Hoteles y Turismo de Puerto Rico, la Asociación de Oficiales para el Manejo de Desperdicios Sólidos de Norteste de Estados Unidos, la Asociación de Industriales de Puerto Rico y la Compañía de Turismo de Puerto Rico.

Puerto Rico recibe cerca de 2.5 millones de turistas cada año y es conocido por su clima agradable, su rica historia cultural al igual que por su diversidad de ecosistemas. Pero también posee una carácterística sinfular: es el lugar en el mundo donde más electricidad se consume por persona. Las emisiones de gases de invernadero en Puerto Rico son 230% más que el nivel mundial y el consumo de agua es de 1,089,000,00 galones por año. Las operaciones turísticas en Puerto Rico contribuyen al consumo desmedido de agua y electricidad al igual que a la generación de basura y desperdicios.

Aunque hay cerca de 450 certificaciones verdes para hoteles, todos los programas son voluntarios. ¿Cómo desarrollar una hospedería sostenible en plena crisis económica que atraiga turistas “verdes”? En la conferencia tuvimos la oportunidad de escuchar dueños y gerentes de hotels, quienes compartieron con nosotros sus experiencias y prácticas de manejo. Uno de los mejores ejemplos es el de una pequeña hospedería o “parador” ubicada en el sureste de Puerto Rico. Este hotel de 34 habitaciones tiene un program de reciclaje, calentador solar tanto en el area de la piscine como en los cuartos, centro de composta y reciclaje de agua, por solo nombrar algunas de sus practices de manejo. En este hotel los huéspedes deben traer su propia toalla de playa para fomentar el ahorro de agua. El hotel ha recibido el galardón máximo que otorga la Compañía Turismo de Puerto Rico por los pasados dos años. Instalaciones más grandes como el Caribe Hilton, en donde se llevó a cabo la conferencia, ha incorporado prácticas como conservación de agua y energía en sus operaciones lo cual ha resultado en una reducción en su huella de carbon. El hotel ha sustituído enseres y equipo de aire acondicionado, según estos dejan de funcionar, por otros de alta eficiencia.

Hay muchos tonos de verde, al igual que opciones a la hora de vacacionar. Según los turistas exigan a los hoteles y la industria turística, estos tendrán que reinventarse para así satisfacer la demanda por un turismo auténticamente verde.

Sobre la autor: Brenda Reyes Tomassini se unió a la EPA en el 2002. Labora como especialista de relaciones públicas en la oficina de EPA en San Juan, Puerto Rico donde también maneja asuntos comunitarios para la División de Protección Ambiental del Caribe.