Leyendo….de una forma más verde

Amo la lectura. La compra o el intercambio de libros con mis amistades ha sido la norma a la hora de buscar nuevos títulos. Sin embargo con el pasar de los años he tratado de buscar opciones más verdes para sostener mi pasatiempo favorito. De acuerdo a la Green Press Initiative, en Estados Unidos se utilizan apróximadamente 30 millones de árboles en la producción de libros vendidos en territorio norteamericano. El uso de materia prima para producir libros tiene un efecto devastador en el medioambiente. Aunque la industria editorial ha implementado medidas como el uso de papel reciclado para minimizar el impacto en nuestros recursos naturales vale preguntarse ¿cómo un hábito tan enriquecedor como la lectura puede hacerse más verde? Hoy día los libros pueden ser descargados en la computadora e inclusive en nuestros teléfonos móviles al igual que existen aparatos electrónicos que nos permiten tener un buen libro en nuestras manos en cuestión de segundos.

Debo confesar que aunque he sopesado estas opciones electrónicas, soy una lectora tradicional. Me gusta tener un libro en mis manos al igual que disfruto del olor que traen sus páginas. Por tal razón he buscando opciones verdes que me permitan hacerlo de forma tradicional. Aparte de tomar libros prestados de la biblioteca, también intercambio con mis amistades, familiares y vecinas. Otra forma de reducir mi huella de carbono mientras disfruto de mi pasatiempo favorito es visitar la tienda del Ejército de Salvación. Allí encuentro títulos recientes en edición blanda y cubierta dura, así como clásicos de la literatura por menos de $3.00. Otra forma es la sección de intercambio en la biblioteca. Allí puedo tomar un libro por cada libro que llevo. En nuestra oficina de la División de Protección Ambiental del Caribe tenemos un contenedor en el área de la recepción donde los lectores de la oficina llevamos nuestros libros para intercambio. Cuando los libros han sido leídos por la mayoría de los participantes, estos son llevados al intercambio de la biblioteca para mantener un flujo constante de nuevos títulos. Los lugares en Internet de intercambio de libros son otra excelente opción. En estos se obtienen puntos por cada título ofrecido. Estos puntos se pueden canjear para obtener nuevos títulos. Una pequeña desventaja es que el intercambio de libros necesita ser a través del correo.

Si usted es un lector tradicional como yo que ama las tiendas de libros y las bibliotecas, considere estas opciones a la hora de adquirir su próximo libro.

Sobre la autor: Brenda Reyes Tomassini se unió a la EPA en el 2002. Labora como especialista de relaciones públicas en la oficina de EPA en San Juan, Puerto Rico donde también maneja asuntos comunitarios para la División de Protección Ambiental del Caribe.

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