Si tiene dudas, échelo a la basura

Con los últimos informes de metales tóxicos en la joyería infantil de juguete y esos amuletos de metal, uno se pregunta cuán seguros son estos artículos en la actualidad. Hace un par de años, había gran preocupación por el uso del plomo en los juguetes infantiles elaborados en el exterior. Ahora, las últimas noticias preocupantes giran en torno al uso de otro metal pesado, el cadmio.

¿Por qué es el plomo en la joyería infantil de juguete motivo de preocupación? La exposición al plomo
continúa siendo un problema de salud ambiental en Estados Unidos. Es particularmente peligroso en los niños porque puede ocasionar daños serios en sus cerebros y sistemas nerviosos. También puede ocasionar otros problemas de comportamiento y aprendizaje. Estos peligros también se magnifican en el caso de los niños debido a su comportamiento de llevarse las manos y objetos a la boca. Los niños pueden ingerir el plomo fácilmente al chupar esta joyería de juguete y amuletos, he aquí la causa de alarma.

Ahora, los últimos informes indican que algunos manufactureros han dejado de usar el plomo y han optado por otros metales pesados para la producción de estos amuletos de juguete. Este metal es el cadmio. La exposición a este metal tóxico en niños y adultos tiene efectos de salud adversos al hígado, los pulmones y huesos y también puede ocasionar cáncer.

La Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de EE.UU. ha denunciado el uso de estos metales pesados en los juguetes y joyería infantil. Abrigamos las esperanzas de que eso pondrá fin al uso de metales tóxicos en nuevos juguetes, ¿qué hacemos con esos artículos de joyería infantil y amuletos de metal que nuestros niños recibieron durante las fiestas? Al principio yo pensaba que sólo la joyería infantil más barata tenía probabilidades de estar contaminada por cadmio. Luego aprendí que algunas prendas infantiles de marca podían tener metales tóxicos también. Bueno, podría inspeccionar los productos haciéndoles una prueba especial para determinar la presencia de metales pesados. Sin embargo, si tiene la preocupación, pero no quiere realizar la prueba, quizás la mejor práctica a observar es de simplemente echarlo a la basura para proteger a nuestros niños.

Sobre la autor: Lina M. F. Younes ha trabajado en la EPA desde el 2002 y está a cargo del Grupo de Trabajo sobre Comunicaciones Multilingües. Como periodista, dirigió la oficina en Washington de dos periódicos puertorriqueños y ha laborado en varias agencias gubernamentales.