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No dejes que el asma impida la diversión

2009 May 7

Sobre la autor: Brenda Reyes Tomassini se unió a la EPA en el 2002. Labora como especialista de relaciones públicas en la oficina de EPA en San Juan, Puerto Rico donde también maneja asuntos comunitarios para la División de Protección Ambiental del Caribe.

Recientemente, durante un pasadía un sábado por la tarde, mi esposo y yo llevamos los niños a volar cometas o chiringas como se dice en Puerto Rico frente al Fuerte del Morro en el Viejo San Juan. Nuestro hijo de tres años estaba maravillado con los cientos de cometas que volaban por los cielos y pudo volar la suya con nuestra ayuda. Sin embargo, lo que sí le atrajo más la atención durante esa soleada tarde fue el rodar por las colinas alrededor de los terrenos del Morro. Rápidamente se olvidó de su colorida chiringa y dejó que su padre y hermana disfrutaran la tarde a su manera mientras él se deslizaba y rodaba en la yerba y le observaba atentamente. El domingo por la mañana toda la diversión y el regocijo habían desaparecido de su rostro cuando desarrolló un severo ataque de asma. Mientras tanto, yo estaba repasando todas nuestras actividades matutinas y nuestra rutina cotidiana para ver que le había desencadenado este ataque. Lo único diferente que se destacaba era el hecho de haber rodado por el césped. Yo sé que el moho, ciertos olores fuertes, el tabaquismo pasivo y las partículas de polvo del Sahara pueden desencadenar un ataque de asma en mi hijo, pero esta vez, me quedé atónita. Después de investigar un poco más el tema, encontré que cerca del 80 por ciento de los adultos y niños son alérgicos al polen, a los árboles y a las hierbas. Mientras buscaba mas información, me tropecé con la Estrategia de Investigación de Asma de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) donde científicos estudian y desarrollan un entendimiento mayor de la exposición, efectos de salud, evaluación de riesgos, y manejo de riesgos de los contaminantes medioambientales en entornos interiores y exteriores vinculados al asma. Este sitio Web fue muy útil ya que brinda recursos adicionales y publicaciones relacionadas a los proyectos apoyados por EPA. Entre los estudios que más capturaron mi atención estaban aquellos en los cuales se vinculaban la susceptibilidad y factores genéticos a las exposiciones ambientales.

A pesar de que yo había identificado la mayoría de los factores desencadenantes en entornos interiores, y la EPA brinda amplia información en esta área, estoy trabajando para identificar los estresores ambientales en entornos exteriores. Mi investigación me llevó al sitio Web del Instituto Nacional de las Ciencias de Salud Ambiental de los Institutos Nacionales de Salud.  Algo muy interesante, pero sencillo, que aprendí de este sitio cibernético fue el evitar las actividades al aire libre en los días ventosos. Ahora eso me hace perfecto sentido ya que de febrero a abril es la temporada ventosa en Puerto Rico denominada comúnmente como la “temporada de las chiringas”. También aprendí que algunas hierbas comunes pueden desencadenar reacciones alérgicas en pacientes asmáticos. Armada con esta nueva información ahora puedo trabajar mejor para identificar otros estresores medioambientales de entornos exteriores que afectan a mi hijo.

Editor's Note: The opinions expressed in Greenversations are those of the author. They do not reflect EPA policy, endorsement, or action, and EPA does not verify the accuracy or science of the contents of the blog.

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