Papel, plástico o traiga la suya?

Sobre la autor: Brenda Reyes Tomassini joined EPA in 2002. She is a public affairs specialist in the San Juan, Puerto Rico office and also handles community relations for the Caribbean Environmental Protection Division.

Recientemente fui un domingo en la mañana a una tienda a comprar una bolsa para poner un regalo que mi hija menor llevaría a un cumpleaños. Usualmente tengo de estas bolsas recicladas para poner regalos en la casa, pero ese día descubrí que no quedaba ninguna. Una vez pagué tomé el recibo junto a la bolsa de regalo y los puse dentro de mi cartera. La cajera, contrariada, me indicó que no podía hacer esto ya que era política de la tienda no dejar salir a los clientes con mercancía en otra cosa que no fuese una bolsa de plástico. Sorprendida, puse mi compra en la bolsa que me brindó no sin antes proceder a indicarle que en Europa e inclusive en otras islas del Caribe los negocios imponen un impuesto a los clientes que utilizan bolsas de plástico o simplemente no las proveen. Su respuesta: política de la tienda.

Todavía recuerdo mis tiempos de niña en los cuales iba con mi mamá al supermercado y empacábamos nuestra compra en bolsas de papel. Éstas eran reusadas luego. De pequeña me gustaba cortarlas por las costuras y utilizar su exterior para dibujar y hacer manualidades. Pero un día estas bolsas color marrón desaparecieron de nuestras vidas y rutinas diarias cuando las bolsas plásticas aparecieron en 1977.

Cada año estas bolsas plásticas causan la muerte de cientos de miles de aves y animales marinos que las confunden con comida. [http://vidamarinapr.blogspot.com/2008_03_01_archive.html ] El papel, si no se recicla, puede llenar nuestros vertederos y contribuir a la larga al cambio climático. Tanto el papel como el plástico requieren mucha energía y materia prima para ser manufacturados.

Hay un dicho que dice que los hábitos viejos son terribles de cambiar y nuestras industrias y comercios locales han tardado en adoptar prácticas de sustentabilidad y amigables al medioambiente. Aunque algunos venden bolsas reutilizables para llevar la compra, es muy poca la gente que veo utilizándolas. A veces me siento diferente cuando indico en la tienda que mis compras van en bolso reusable. Algunos grupos sin fines de lucro y organizaciones ambientales en los Estados Unidos han propuesto un impuesto a las bolsas plásticas para desalentar su uso. En San Francisco, California, hay una ordenanza municipal desde el 2007 que prohíbe a las farmacias y supermercados utilizar estas bolsas. En Irlanda, y desde el 2002, los ciudadanos pagan un impuesto por utilizar las bolsas de plástico. Estos han logrado reducir su uso por un 90% y ha ayudado a sustentar económicamente programas de reciclaje. Mientras más ciudades y países prohíben su uso, más informados necesitan estar los consumidores sobre sus opciones que van más allá del papel y el plástico. Su mejor opción es traer la suya.